Con guardaespalda, la diputada de Cambiemos visitó Misiones, cargó contra Jaime Durán Barba y reveló qué le dijo a Macri tras la derrota.


La fundadora de Cambiemos, Elisa “Lilita” Carrió, visitó la Fiesta Nacional del Inmigrante de Oberá luego de presentar su libro “Vida” en Posadas.

Liita Carrió en la Fiesta Nacional del Inmigrante. (Misiones Online)

La diputada nacional del frente sorprendió con su custodia personal que la sigue a sol y a sombra. Incluso durante su charla, el hombre de seguridad se mantuvo junto a ella, a no más de un metro de distancia.

“Ahora soy más importante, me amenazaron los iraníes”, dijo en tono jocoso en el hotel céntrico de Posadas donde habló este fin de semana.

Lilita Carrió junto a la ex diputada provincial y nacional, fundadora de la CTERA, la radical Mabel Gómez de Marelli.

En Oberá recorrió las casas de las colectividades y luego almorzó en uno de los patios de comida del Parque de las Naciones.

En su paso de Misiones, Carrió cautivó a sus seguidores con las definiciones fuera del libreto de lo políticamente correcto, pero que son parte de su repertorio.

Reveló que luego de las PASO, en el búnker de Mauricio Macri exigió que se retirara el asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, para hablar a solas con el presidente de la Nación.

“Yo delante de este ‘colorado’ no hablo”, dijo en alusión a la tintura de cabello del estratega político. Por encima de las risas de su auditorio en Posadas, dijo que Macri no estaba entonces “en condiciones de entender” lo que significa un “formato” en política y frente a una derrota electoral.

Citó el libro de Javier Cercas (que tribuyó por error a Reverte), “Anatomía de un instante” para señalar la importancia del momento y de la actitud del político, referida a Adolfo Suárez el héroe de la transición española.

“Le dije a Mauricio, dejame a mí asumir la derrota, voy a hablar antes que vos y vos decí que vamos para adelante. Lamentablemente él no estaba en condiciones de entender pero los formatos importan mucho en la historia“, señaló Carrió, confidencial ante los misioneros convocados por Cambiemos.

Como una sacerdotisa de la política, incluso arrancó un ‘¡Amén! de su auditorio, cuando citó las Bienaventuranzas del Evangelio de Mateo capítulo 5.

Cuestionó en dos oportunidades la “soberbia” en las filas de Cambiemos, tanto en el Congreso cuanto en la militancia. “Nos quitó soberbia y comodidad, ahora las instrucciones son que abracen a la gente porque parece que hasta ahora no lo hacían”, ironizó.

Dijo que está como Los Chalchaleros en una eterna gira de despedida, pero se quejó ácidamente, también en dos oportunidades, no haber llegado a la presidencia.

A todos esos imbéciles les dieron la oportunidad de ser presidente y a mí nunca. Joróbense, porque ahora no estoy, estoy buscando un novio”, se rió.

Sostuvo que Macri “quiso hacer el mejor gobierno posible, con muchos errores, que tienen que ver con el desconocimiento real, de ese pueblo a pueblo que yo les digo, y con un pais vaciado”. Aquí disparó de nuevo contra Durán Barba porque, según dijo, el asesor no quiso que Macri hablara del estado real en que recibió el gobierno del país.




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