Un nuevo escándalo sacude al universo de los realities. En las últimas horas, un video difundido en redes sociales mostró un episodio de extrema violencia dentro de Elita, la versión serbia de Gran Hermano, donde un participante atacó a una compañera en plena convivencia.
El fragmento, compartido por Real Time Rating en X y replicado por cientos de cuentas, se viralizó rápidamente y generó una fuerte reacción entre los usuarios, que cuestionaron tanto la conducta del participante como el rol de la producción ante este tipo de situaciones.

El momento que generó indignación
En el video se observa cómo, en medio de una discusión, el participante identificado como Asmir toma del cuello a su compañera, Majakita, en lo que aparenta ser un intento de ahorcamiento.
La secuencia, breve pero impactante, generó una ola de críticas y preocupación por el nivel de violencia dentro del programa. La situación escaló rápidamente hasta que intervinieron agentes de seguridad, quienes debieron retirar al agresor del lugar para frenar el ataque.
El episodio no solo encendió las alarmas por la agresión en sí, sino también por el contexto en el que ocurrió: dentro de un formato televisivo que expone la convivencia en tiempo real.
ESCÁNDALO EN EL GRAN HERMANO SERBIO 😱
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) April 22, 2026
Un participante ahorcó a una compañera y debió ser retirado por agentes de seguridad.pic.twitter.com/iU7admmLKI
Qué es Elita, el reality donde ocurrió el hecho
El programa donde ocurrió el episodio se llama Elita, un reality show emitido en Serbia que funciona bajo una lógica similar a Gran Hermano.
Se trata de una evolución del ciclo anteriormente conocido como Zadruga, un formato que comenzó en 2017 y que se caracteriza por encerrar a los participantes en un complejo especialmente diseñado, donde conviven bajo vigilancia constante de cámaras las 24 horas.

El reality mantiene una estructura de competencia tradicional, con eliminaciones progresivas mediante votación. Sin embargo, a lo largo de sus distintas temporadas, ha sido cuestionado por la exposición de escenas de violencia física y verbal dentro de la casa.
Un debate que vuelve a escena
El episodio protagonizado por Asmir y Majakita reabre una discusión recurrente: hasta qué punto los realities pueden mostrar situaciones extremas en nombre del entretenimiento.
En un contexto donde el contenido se viraliza en segundos, este tipo de escenas trascienden la pantalla y generan impacto global. Porque cuando la convivencia se convierte en espectáculo, la línea entre entretenimiento y agresión puede volverse peligrosamente difusa.
