Estas son las 3 claves que recomienda una especialista para perder peso
Rachel Woods tiene más de 15 años de experiencia en los análisis de las personas que buscan perder kilos y aseguró que no solo es fuerza de voluntad. Qué factores clave cumplen la genética y el entorno donde se mueve uno.
Rachel Woods destaca la importancia de la genética, el entorno y la biología en el proceso de pérdida de peso.
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En el marco de la búsqueda constante de formas debajar de peso, la experta Rachel Woods aseguró cinco claves para perder kilos de una forma sencilla, teniendo en cuenta otros factores, más allá de la fuerza de voluntad o el comer menos.
La pérdida de peso es uno de los temas más debatidos tanto en salud pública como en la vida cotidiana. Sin embargo, Woods, profesora de Fisiología en la Universidad de Lincoln y con más de 15 años de experiencia, sostiene que la tradicional visión basada únicamente en el autocontrol resulta incompleta y, muchas veces, contraproducente. Su enfoque destaca la influencia de la genética, el entorno y la biología en el proceso de adelgazar, alejándose de los mitos que responsabilizan exclusivamente al individuo.
Tres factores clave más allá de la fuerza de voluntad
La primera clave, según Woods, es entender que la biología juega un papel fundamental. El cuerpo humano responde a la pérdida de peso ralentizando el metabolismo y aumentando las señales de hambre, un mecanismo adaptativo que dificulta mantener la reducción de kilos a largo plazo. Por eso, muchas personas recuperan el peso perdido, lo que no debe interpretarse como un fracaso, sino como una reacción fisiológica predecible.
En segundo lugar, Woods aclara que perder peso no es simplemente cuestión de fuerza de voluntad. La genética puede influir en el ritmo metabólico, la sensación de saciedad y las preferencias alimenticias. Además, el entorno social y económico condiciona el acceso a alimentos nutritivos, espacios para hacer ejercicioy oportunidades para descansar y manejar el estrés. Ignorar estos factores refuerza el estigma y dificulta la adopción de hábitos sostenibles.
El ejercicio y la alimentación equilibrada mejoran la salud más allá de lo que marque la balanza.
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El tercer punto clave es que las calorías no lo son todo. Aunque el déficit calórico es importante, la calidad de los alimentos y la respuesta individual a cada comida tienen un impacto significativo. No todas las calorías se procesan igual: alimentos como frutas, verduras y proteínas promueven mayor saciedad y mejor nutrición que los ultraprocesados, aunque tengan un aporte calórico similar.
Woods también subraya que el ejercicio, aunque esencial para la salud, no garantiza por sí solo la pérdida de peso. El cuerpo puede compensar el gasto energético reduciendo otras actividades o aumentando el apetito. No obstante, la actividad física aporta beneficios cardiovasculares, óseos, musculares y emocionales que mejoran la calidad de vida más allá de la balanza.
Enfoque integral: salud más allá del peso
Finalmente, la especialista recomienda no medir el bienestar únicamente por el descenso en la balanza. Es posible mejorar parámetros como el colesterol, la presión arterial y la glucosa sin grandes cambios en el peso corporal. Adoptar una alimentación equilibrada, priorizar el sueño, manejar el estrés y disfrutar de la actividad física son acciones que favorecen la salud integral, independientemente del peso.
Rachel Woods invita a repensar la relación con el cuerpo y la pérdida de peso, entendiendo que la genética y el entorno tienen un papel igual de importante que la voluntad personal. En definitiva, la clave está en implementar hábitos sostenibles que prioricen el bienestar general por encima de los resultados inmediatos.