Milei rechaza "plan platita" y defiende su estrategia económica
En medio de un clima económico tenso, el líder político defiende su postura y promete sorpresas en el futuro cercano.


El presidente, Javier Milei, ratificó el rumbo económico y rechazó las propuestas que sugieren que es necesario “poner plata en el bolsillo de la gente” para afianzar la reactivación, y consideró que quienes “quieren tocar la micro son asesinos potenciales”.
Además, asoció esta clase de iniciativas a la “corrupción” por la discrecionalidad que necesitan.
El jefe de Estado continuó este lunes con un raid mediático que inició durante el fin de semana, en el cual dejó una serie de definiciones que marcarán el nivel de actividad de los próximos meses.
Milei salió a fijar posición luego de una catarata de datos adversos sociales y económicos.
La saga negativa se inició la semana pasada cuando se conocieron una serie de informes de la Universidad Di Tella que mostraron un deterioro en la imagen del Gobierno y en las expectativas de inflación.
A su vez, al cerrar julio, los informes de las consultoras privadas sugieren que el proceso de desinflación se habría frenado el mes pasado, un dato que daña el principal objetivo del oficialismo.
A esto se sumó el flojo desempeño de la recaudación impositiva, con caída en los tributos que dan cuenta de la evolución de la actividad económica. También cedieron las contribuciones patronales, referencia del nivel de ingresos general.
Además, en las últimas horas salieron a la luz informes de estudios económicos que anticiparon una contracción del PIB en el segundo trimestre del año.
Este escenario opacó el único dato positivo que es la caída del riesgo país que volvió a estar a tiro de perforar los 400 puntos básicos.
Tras la salida de Manuel Adorni, el Gobierno intentó dar vuelta la página y lanzarse a la comunicación de resultados positivos; como los “mejores 18 meses” que proyectó Caputo.
Sin embargo, con el correr de los días comenzaron a conocerse indicadores que le dan sustento al clima de malestar general que revelan algunas encuestas.
En este contexto, Milei decidió retomar la presencia mediática y pactó una serie de entrevistas donde buscó refutar los cuestionamientos a la marcha de la economía.
Tras enfatizar que “no hará un plan platita” para ganar la elección en 2027, el presidente amplió el concepto y dijo que intervenir en la economía diaria desde el Estado es “corrupción”.
“El que te propone tocar la micro te está proponiendo hacer corrupción”, subrayó el presidente en una entrevista con un canal de streaming.
Milei sostuvo que su tarea es ocuparse de la “macro”, a través de “poner las cuentas fiscales en orden, bajar la inflación, limitar la presencia del Estado, desregular, abrir la economía, y proteger a quienes quedaron postergados”.
El presidente dejó en claro que bajo ningún concepto tomará decisiones para favorecer a los sectores de la economía doméstica que aún no sienten una mejora concreta en su ingreso porque insistió en que “meterse en la micro es robarle a uno para darle a otro”.
Para ratificar su idea el presidente hizo una comparación polémica. Recordó la pandemia y puntualizó sobre la producción de barbijos. Señaló que, en caso de que el Estado hubiese “intervenido” para que bajen los precios de los tapabocas, hubiese caído la oferta porque el productor no hubiese podido capturar la renta adicional. Acto seguido razonó que, con menor oferta, se hubiesen producido más muertes: “Es decir que los que quieren tocar la micro son asesinos potenciales”, remató.
Las palabras del presidente implican que la mejora de la economía será paulatina y sólo se afianzará a partir de que los agentes privados aceleren los procesos de inversión.
En ese sentido, Caputo dijo que le devolverá a las pymes unos $ 50.000 millones en concepto de reintegros y devoluciones de impuestos para mejorar la situación financiera del sector. El ministro hizo este anuncio luego que las planillas de recaudación de junio y julio mostraran que se redujeron en forma significativa las partidas en ambos rubros.
En consecuencia, el plan del Gobierno es apostar a acelerar la caída de la inflación y a mantener el dólar estable.
Una señal inequívoca en ese sentido la dio la Secretaría de Finanzas la semana pasada cuando en la última licitación decidió aspirar $ 3,7 billones de la plaza. La decisión buscó impedir que el exceso de pesos presione sobre el tipo de cambio y azuce el costo de vida. De forma paralela, se mantienen las intervenciones oficiales en el mercado de cambio, tanto en el contado como en los contratos a futuro y en el mercado de bonos, para que el precio de la divisa no escale en forma abrupta desde los $ 1515 actuales.