La causa por el avión venezolano-iraní continúa su curso, y en esta oportunidad, la fiscal Cecilia Incardona solicitó que se amplíe la investigación del piloto de la aeronave varada en Ezeiza de la empresa Emtrasur, Gholamreza Ghasemi, que podría vincularlo con potenciales actos de terrorismo.

En avión de la empresa Emtrasur, con tripulantes venezolanos e iraníes, que fue inmovilizado en Ezeiza.

De esta manera, Incardona amplió el requerimiento tras el informe enviado por el FBI. Al mismo tiempo, el juez Federico Villena, que lleva adelante la causa, ya ordenó más de 60 medidas de prueba, mientras los 14 venezolanos y los cinco iraníes permanecen en el país.

“Con el avance de las tareas investigativas llevadas aquí adelante, surgieron varios rastros que imponen la necesidad de proseguir la investigación respecto de Ghasemi Gholamreza, de toda la tripulación que de él dependía, de la aeronave y de su carga, conforme las obligaciones del Estado Argentino para prevenir y sancionar hechos de terrorismo”, plantea el dictamen de la fiscal Incardona.

Y al mismo tiempo, continúa: “Tales circunstancias irregulares llevan a indagar si el verdadero objetivo del arribo de la aeronave a nuestro país fue exclusivamente para transportar mercadería de autopartes, o bien si estuvo fundado en razones diferentes a las alegadas y constituya, eventualmente, un acto de preparación para proveer bienes o dinero que pudieran utilizarse para una actividad de terrorismo, su financiamiento u organización”.

Qué dice el informe del FBI

El informe que envió la agencia de gobierno de los Estados Unidos para la Argentina, plantea la confirmación del vínculo directo del piloto Gholamreza Ghasemi, con las Fuerzas Quds, una división propia de la Fuerza Revolucionaria de Irán, que se dedica a operaciones de inteligencia y terrorismo internacional.

Cabe resaltar que el lunes pasado, la fiscal Cecilia Incardona ya había impulsado la investigación, pero para esa fecha todavía no había pruebas más determinantes contra la tripulación.

Sin embargo, la propia fiscal le sacó importancia al informe del FBI, pero sí recalcó la confirmación del vínculo de Gholamreza Ghasemi como CEO de la aerolínea Qeshm Fars Air, que realiza permanentes viajes entre Teherán, capital iraní y Siria.

A su vez, detalló: “Mahan Air es considerada una compañía que colabora con organizaciones terroristas de su país de bandera, y Gholamreza Ghasemi es CEO y piloto de Oeshm Fars Air vinculada a Mahan Air, que hoy continúa al mando del nombrado avión”.

Gholamreza Ghasemi, según el informe del FBI, mantendría vínculos con agrupaciones terroristas iraníes.

Y continuó: “Aún con la salvedad de los alcances del informe del FBI ya señalados, de allí surge que Mahan Air fue sancionada en octubre de 2011 por la OFAC (E.O. 13224) por proporcionar apoyo financiero, material o tecnológico para la IRGC-QF y por transportar armas y personal para Hezbollah. Esta sanción no es técnicamente información de inteligencia, sino que es un dato perfectamente corroborable”.