Fue a trabajar, desapareció y la encontraron asesinada en un descampado de Pilar
El descubrimiento de un cuerpo en un lugar inesperado abre un nuevo capítulo en una historia inquietante.


La investigación por el crimen de Milagros Naomi Cabrera avanzó con la detención de un hombre de 36 años, luego de que la joven de 30 fuera encontrada sin vida tras permanecer más de 20 horas desaparecida. El cuerpo fue hallado en un descampado de Pilar, cerca de una parada de colectivos, y presentaba un fuerte golpe en la cabeza.

Milagros Naomi Cabrera había salido de su casa del barrio Grosso, en la localidad bonaerense de Villa Rosa, el viernes por la noche, poco después de las 21, con destino a su trabajo en Matheu.
Desde ese momento, sus familiares perdieron todo contacto con ella, ya que dejó de responder el teléfono. Ante la falta de noticias, realizaron una denuncia por averiguación de paradero, según informó LA NACION.
La búsqueda terminó durante la madrugada del domingo, alrededor de las 2.30, cuando el hermano y la expareja de la víctima encontraron el cuerpo en un descampado ubicado sobre la Ruta 25, entre las calles Rawson e Ibarra, en Villa Rosa, partido de Pilar.

La mujer estaba a unos 60 metros de una parada de colectivos y, de acuerdo con fuentes de la investigación citadas por medios locales, se encontraba en “posición de decúbito dorsal”, con un fuerte golpe en la cabeza y vestía la misma ropa con la que había salido de su casa.
Tras el hallazgo, se desplegó un amplio operativo en la zona para realizar las pericias correspondientes. Además, efectivos de la Sub-DDI de Pilar, junto con personal de la Estación de Policía Departamental de Seguridad Pilar y del G.T.O. de la Comisaría Pilar 6.ª, iniciaron las primeras tareas investigativas, que incluyeron la toma de testimonios y el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas.
El relevamiento de las imágenes de vigilancia permitió identificar a un hombre de 36 años que podría estar relacionado con el crimen de Milagros Cabrera.

Con esos elementos, el fiscal Andrés Quintana, a cargo de la causa caratulada provisoriamente como homicidio, solicitó un allanamiento de urgencia en la vivienda del sospechoso, identificado como Luis César Navarro, exintegrante del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Durante el procedimiento, los investigadores constataron que el hombre presentaba escoriaciones en el cuello y la nuca, según confirmaron fuentes policiales consultadas por LA NACION.

De acuerdo con los voceros del caso, el sospechoso había intentado construir una coartada. Las fuentes de la investigación indicaron a este diario que, “a modo de coartada”, el sospechoso se había presentado en la Comisaría 6.ª horas antes para denunciar que había sido víctima de un robo en el que dos sujetos lo golpearon en la cabeza para robarle su teléfono, dispositivo que luego fue hallado en la escena del crimen.