Llevó a su beba de siete meses al hospital, descubrieron cocaína en su sangre y escapó
La huida de una madre y su bebé tras un inquietante diagnóstico genera conmoción y moviliza a las autoridades.


La provincia de Misiones permanece en estado de conmoción por el caso de una mujer que llevó a su beba de siete meses a un hospital debido a un cuadro de vómitos. Tras realizarle estudios, los médicos detectaron cocaína en la sangre de la menor. Poco después, la madre abandonó el centro de salud junto a la niña y, desde entonces, ambas son intensamente buscadas por la Policía.


La pequeña había sido internada en el Hospital Pediátrico de Posadas para recibir atención médica. Sin embargo, antes de que el equipo de salud pudiera continuar con la asistencia y el seguimiento del caso, la mujer se retiró sin autorización junto a la beba.
Según indicaron fuentes policiales, el episodio comenzó el lunes por la noche, cuando la niña ingresó al hospital con reiterados episodios de vómitos. Una vez conocidos los resultados de los análisis, intervino el área de Trabajo Social, aunque la madre decidió abandonar el establecimiento sin el alta correspondiente.
A partir de ese momento, la Policía desplegó un operativo para localizar a la mujer y a la menor en distintos puntos de la provincia.
En paralelo, efectivos de la Comisaría de la Mujer de Itaembé Miní encabezan las tareas de búsqueda con el objetivo de resguardar a la beba. Al mismo tiempo, la investigación busca establecer por qué la menor tenía cocaína en sangre y de qué manera la sustancia ingresó a su organismo.
Tras conocerse el caso ocurrido en Misiones, volvió a tomar relevancia un episodio similar registrado en Bahía Blanca. En aquella oportunidad, un bebé de tres meses fue hospitalizado luego de presentar fiebre y dificultades respiratorias.
Los estudios médicos revelaron que el niño también tenía cocaína en su organismo, lo que motivó la inmediata activación de los protocolos sanitarios y judiciales.

La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Instrucción y Juicio N°1 y fue caratulada como “averiguación de ilícito”, con el objetivo de determinar cómo el menor estuvo expuesto a la droga y establecer si existió algún tipo de negligencia por parte de los adultos responsables de su cuidado.