La impactante revelación del instructor que sacude el caso de la joven que cayó al vacío en Brasil
Un testimonio inesperado podría cambiar el rumbo de la investigación sobre el trágico accidente.


La muerte de María Eduarda Rodrigues Freitas, una profesora de educación física de 21 años, conmocionó a Brasil y generó una fuerte repercusión en redes sociales luego de que se difundiera el video del momento en que cayó desde una altura cercana a los 40 metros en el conocido Puente del Esqueleto, en Limeira, estado de San Pablo.

A raíz del trágico episodio, la fiscalía ordenó la detención de tres instructores vinculados a la actividad.

Uno de los responsables, identificado como Gustavo, explicó que había preparado el equipamiento para el salto, pero aseguró que al momento de la maniobra se encontraba de espaldas, asistiendo a otra persona.
Según su relato, escuchó los gritos de quienes presenciaban la escena y, cuando se dio vuelta, la caída ya se había producido. Además, recordó que “una mujer dijo que era enfermera” y que de inmediato comenzaron a pedir ayuda.
Marco Antonio Junior, conocido como Jota y referente de la Asociación Brasileña de Rapel y High Jump (Abrjh), cuestionó duramente la organización del operativo y sostuvo que no se cumplió con una de las normas básicas de seguridad de la actividad.
De acuerdo con el especialista, el procedimiento exige un sistema de “doble chequeo”, mediante el cual una persona verifica la correcta fijación de los equipos y otra confirma que todo esté en condiciones antes del salto. Para Jota, “es la primera ley” que uno verifique la fijación y que otro confirme.
Asimismo, señaló que las imágenes evidencian una preocupante falta de controles y protocolos. También remarcó que la joven fue colocada en la posición denominada “avioncito”, una modalidad que no suele recomendarse para personas sin experiencia previa.
Jota fue aún más contundente al analizar la secuencia: “La tiraron como si fuera un saco de papas”. Además, cuestionó la ausencia de verificaciones técnicas previas y aseguró: “Ellos no hicieron nada. Nada. En realidad, ellos no tienen protocolo”.
Los tres acusados fueron identificados como Luis Felipe Feliciano Egoroff, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra. Según la investigación, operaban bajo marcas informales y no existía una empresa legalmente constituida detrás de la actividad que ofrecían.
Frente a la gravedad de las presuntas irregularidades detectadas, la policía los imputó por homicidio con dolo eventual.
La víctima había abonado 180 reales para realizar el salto y otros 150 reales para registrar la experiencia con una cámara 360°. Sin embargo, las autoridades aún no lograron localizar el dispositivo que aparece en sus manos en los instantes previos al accidente.
Durante las declaraciones, dos de los detenidos manifestaron haber sufrido un supuesto “apagón” mientras preparaban la maniobra y afirmaron no recordar en qué momento dejaron de sostener las cuerdas.

Por su parte, Gleidson Rodrigues, integrante de la Asociación Paulista de Rapel, reclamó mayores medidas de seguridad y destacó que tampoco se realizó la charla informativa obligatoria antes de la actividad. Según explicó, sin esa instancia preventiva la joven no tenía herramientas para advertir posibles errores en el procedimiento.

Finalmente, Jota insistió en la necesidad de profundizar la investigación y pidió que se esclarezcan todas las responsabilidades. “Hay que investigar. No tengamos vergüenza de preguntar”.