Son gitanas, vendían adivinaciones falsas, se arrepintieron y ahora confesaron cómo funciona la estafa
En un testimonio crudo, las tres mujeres gitanas revelaron cómo funcionaban los rituales, los amuletos y por qué decidieron dejar atrás esa práctica tras un cambio de vida.
Son gitanas, vendían adivinaciones falsas, se arrepintieron y ahora confesaron cómo funciona la estafa(Telenoche)
Tres mujeres gitanas rompieron el silencio y expusieron desde adentro cómo funcionaban las lecturas de manos y la adivinación de la suerte, prácticas que durante años utilizaron como forma de vida y que hoy califican sin vueltas: “Era todo mentira”.
El testimonio, difundido en Telenoche, generó impacto por el nivel de detalle con el que describieron el mecanismo del engaño y el trasfondo cultural que lo sostenía. “Tenemos una herencia de nuestro abuelo. Son cosas que no hacemos más”, comenzó una de ellas.
Cómo funcionaba el engaño
Según explicaron, no había poderes sobrenaturales ni técnicas complejas. Todo se basaba en la observación y en situaciones universales que afectan a cualquier persona.
“¿A quién no le va mal en el amor o en el trabajo? Son cosas que a todo el mundo le pasan”, explicó Dalila, una de las protagonistas. A partir de esas problemáticas comunes, construían relatos que parecían personalizados y generaban confianza en quienes consultaban.
También revelaron cómo armaban los amuletos que luego vendían como objetos “protectores”: “Ponía cualquier cosa adentro. Le decía: ‘este es tu amuleto, te va a traer suerte’. La gente creía… y te pagaban”.
Una práctica heredada
Las mujeres aseguraron que este tipo de prácticas se transmitían de generación en generación dentro de su comunidad. “Lo aprendí de mi mamá y de mi tía. Es una enseñanza que se va escuchando desde chica”, contó Sonia.
Durante décadas, muchas personas recurrieron a estas “lecturas” en busca de respuestas frente a problemas de salud, dinero o relaciones, reforzando un circuito que se sostenía tanto por la oferta como por la necesidad de creer.
El caso de Merlín, la joven peluquera estafada
Hoy, aseguran haber dejado atrás esa etapa tras un cambio espiritual. “Conocimos a Jesús y no lo hacemos más”, afirmaron. Desde esa nueva mirada, fueron tajantes: “¿Existe eso? No. ¿Es posible? No”.
Incluso remarcaron que nunca tuvieron habilidades reales: “No sé leer la mano, no tengo ese poder para hacerlo”.
Merlín, una joven peluquera se quitó la vida tras sufris una estafa de gitanas.(Captura de pantalla)
El testimonio también se vincula con casos recientes de estafas que terminaron en tragedia, como el de una mujer en el conurbano bonaerense que fue engañada por una suma millonaria.