El escalofriante testimonio del amigo de la joven arrojada al vacío en Brasil que podría cambiar la investigación
Un testimonio inesperado podría ser la clave para entender un trágico suceso que sacudió a Brasil.


Un trágico episodio generó conmoción en Brasil durante mediados de junio. Las autoridades avanzaron con la investigación y tomaron declaración a una de las personas que acompañaba a la víctima para reconstruir los minutos previos al hecho.


Maria Eduarda Rodrigues de Freitas murió luego de caer desde un puente ferroviario de unos cuarenta metros de altura en Limeira. La joven, profesora de Educación Física, fue arrojada al vacío durante una maniobra extrema sin contar con el sistema de seguridad necesario.
El testigo principal relató ante los investigadores cómo fue el procedimiento sobre la estructura antes del salto. Según su declaración, los instructores que estaban a cargo realizaron con la joven una preparación diferente a la que habían aplicado con él.
El acompañante explicó que su propio equipo de protección siguió los pasos habituales, pero remarcó que la asistencia que recibió su amiga fue, según sus palabras, "extremamente rápida".
Tres personas participaron de la preparación de la mujer en la plataforma ferroviaria ubicada en Limeira. De acuerdo con la investigación, los organizadores utilizaron la modalidad conocida como avioncito para lanzarla hacia el vacío.
El testigo aseguró que estuvo presente durante los segundos previos al salto y que no llegó a ver la colocación completa del equipo de seguridad. Poco después, escuchó gritos desesperados de quienes estaban en el lugar advirtiendo que faltaba la cuerda principal.
La caída desde aproximadamente cuarenta metros provocó la muerte inmediata de la deportista. Tras presenciar la escena, el acompañante sufrió una fuerte crisis nerviosa y tuvo que recibir asistencia médica de urgencia.
Luego del accidente, los investigadores detectaron otras irregularidades vinculadas al grupo que organizaba estas actividades. Uno de los primeros detenidos habría tomado una pequeña cámara que estaba colocada en el cuerpo de la víctima para ocultar una posible evidencia.
La Justicia brasileña detuvo a seis sospechosos, acusados por el delito de dolo eventual. Los fiscales señalaron que existieron graves fallas en los controles de seguridad durante la actividad.


Las pericias también revelaron que el grupo no contaba con un registro empresarial formal. Los instructores detenidos cobraban dinero por cada lanzamiento realizado desde el histórico puente paulista.