Una bebé murió por graves quemaduras y la declaración de su madre podría dar un giro a la investigación
La justicia enfrenta un desafío crucial mientras intenta desentrañar los misterios detrás de un trágico suceso.


Una bebé de apenas 14 meses murió en Sevilla luego de permanecer cerca de dos meses internada a raíz de graves quemaduras sufridas, presuntamente, mientras era bañada por la pareja de su madre en la localidad de Bormujos. La pequeña estaba internada en el hospital Virgen del Rocío, donde finalmente falleció el pasado viernes, según confirmaron fuentes policiales.


La investigación se inició después de que el personal médico alertara a la Policía Nacional sobre la gravedad de las lesiones cuando la niña ingresó al centro sanitario. De acuerdo con los especialistas, las quemaduras afectaban aproximadamente el 60% de su cuerpo y su estado nunca logró revertirse pese a los tratamientos aplicados.
Las pesquisas apuntan a esclarecer qué ocurrió el día en que la menor sufrió las lesiones. Según indicaron las fuentes, el episodio habría tenido lugar en Bormujos.
En declaraciones a Canal Sur, la madre de la niña “ha negado que se tratase de un accidente, ya que si así hubiese sido solo se habría quemado una parte del cuerpo”, y además señaló que la pareja no presentaba heridas, una circunstancia que ahora es analizada por los investigadores.
El caso es llevado adelante por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Sevilla, en coordinación con un juzgado de la ciudad. La instrucción busca determinar si las quemaduras fueron consecuencia de una acción intencional o de una posible negligencia grave.
Tras el hallazgo de las lesiones, la bebé fue derivada de urgencia al hospital Virgen del Rocío, donde los profesionales desplegaron distintos tratamientos para intentar estabilizarla. Sin embargo, la gravedad de las quemaduras y las complicaciones derivadas de ellas terminaron provocando su fallecimiento.
Por el momento, no se informaron detenciones ni imputaciones en la causa. Los investigadores continúan reuniendo pruebas forenses y tomando declaraciones para reconstruir con precisión lo ocurrido y establecer eventuales responsabilidades penales.

El caso, difundido por EFE, causó una fuerte conmoción en la comunidad local y volvió a poner en debate la protección de los menores y los controles en los entornos de cuidado.
Mientras avanza la investigación, parte de las actuaciones permanece bajo secreto de sumario para preservar el desarrollo de la causa. Además, según fuentes consultadas, la familia recibe asistencia psicológica y acompañamiento social.