Según datos del sector, la diferencia de precios supera el 100%. Mientras el kilo de nalga vacuna ronda los $20.000, el mismo corte en cerdo se ubica cerca de los $7.000, lo que permite un mayor rendimiento y accesibilidad para las familias. Este escenario trasladó parte del consumo hacia los productos porcinos, favoreciendo al sector productivo local.
Nuevas autoridades en Capper: un cambio de liderazgo en Entre Ríos
En este contexto, Capper renovó sus autoridades en un encuentro realizado en la Bolsa de Cereales de Entre Ríos. Juan Pablo Cerini asumió la presidencia, acompañado por María Pilar Pitón como vicepresidenta, Sebastián Bouzada como secretario y Mario Calafell como tesorero. Durante la jornada también se aprobó la Memoria y Balance 2025 y se definieron los principales ejes de trabajo para el año.
Tras su designación, Cerini señaló que el sector atraviesa una “ventana de oportunidad” impulsada por la demanda del mercado interno. Indicó que la diferencia de precios con la carne vacuna genera un incentivo concreto para el crecimiento del consumo y abre posibilidades de expansión para la producción porcina.
Infraestructura y energía: obstáculos para el crecimiento del sector porcino
Entre los principales desafíos en la provincia, desde Capper advirtieron sobre la necesidad de mejorar la infraestructura. Mencionaron dificultades en caminos rurales y en el suministro de energía eléctrica, factores que afectan la competitividad y retrasan inversiones para ampliar o instalar nuevas granjas.
En paralelo, el sector continuará trabajando con el Gobierno provincial en la regulación del uso de efluentes como fertilizante o fuente de energía, con el objetivo de contar con un marco normativo que brinde previsibilidad y viabilidad a los productores.
A nivel nacional, la agenda incluye la necesidad de fortalecer la articulación con la Federación Porcina Argentina para sostener los reclamos del sector. También se planteó la importancia de abrir nuevos mercados de exportación, analizar el impacto de las importaciones —principalmente desde Brasil— y revisar aspectos impositivos que afectan las inversiones.
Otro de los puntos señalados es el acceso a líneas de crédito acordes a los ciclos productivos, clave para avanzar en procesos de tecnificación y mejora de la eficiencia.
Finalmente, desde Capper remarcaron que el cuidado del estatus sanitario es un eje central para el desarrollo del sector, especialmente con la mirada puesta en la posibilidad de acceder a mercados internacionales.