Agustín Artucio presentó en Paraná la segunda edición de “Una vida de encuentros”
El escritor entrerriano regresó a la capital provincial para presentar la nueva edición de su libro en la Librería El Ateneo del Shopping Paso del Paraná. Ante lectores, familiares y amigos, habló sobre sus comienzos en la escritura, la experiencia de publicar durante la pandemia y las historias y personas que inspiraron su obra.
Agustín Artucio presentó en Paraná la segunda edición de “Una vida de encuentros”.(web)
Paraná fue escenario de una emotiva presentación literaria. El escritor entrerriano Agustín Artucio presentó la segunda edición de su libro Una vida de encuentros en la Librería El Ateneo del Shopping Paso del Paraná, acompañado por lectores, familiares y amigos.
El encuentro tuvo un significado especial para el autor, no solamente por la llegada de esta nueva edición, sino también por regresar a una ciudad y a un espacio vinculados directamente con sus primeros acercamientos a los libros y la escritura.
“Se siente como si fuera ayer estar en Paraná otra vez”, expresó Artucio durante la presentación, al recordar que cuando era chico su tía lo llevaba precisamente a El Ateneo a comprar libros. Esa historia forma parte de uno de los capítulos de la obra y está ligada a sus primeros pasos como escritor.
El autor recordó también que fue su tía quien le enseñó a escribir y evocó una anécdota de su infancia junto a su hermano: ambos habían inventado una especie de “máquina de escribir cuentos”. “De ahí viene toda la locura de la escritura”, contó ante el público.
Agustín Artucio presentó en Paraná la segunda edición de “Una vida de encuentros”.(web)
De una presentación a distancia a una nueva edición
Durante la charla, Artucio recordó la publicación de la primera edición de Una vida de encuentros, que apareció en 2023, cuando él se encontraba viviendo en Italia.
Aquella presentación estuvo condicionada por la distancia y debió realizarse de manera virtual. “Fue una presentación medio rara porque fue online, como se podía, con problemas de internet. Pero hicimos todo el amor posible”, recordó.
Agustín Artucio presentó en Paraná la segunda edición de “Una vida de encuentros”.(web)
Tres años después, aquella experiencia adquirió un nuevo significado con la posibilidad de regresar a Entre Ríos y encontrarse personalmente con sus lectores para presentar una segunda edición.
“Una cosa llevó a que estemos hoy sentados acá con la segunda edición. Creo que nada es casualidad, así que gracias de verdad por acompañarme”, manifestó.
La escritura como un lugar de encuentro
Uno de los ejes de la presentación estuvo relacionado con el origen emocional del libro y con la escritura entendida como una forma de comunicación y acompañamiento.
Artucio explicó que parte de ese proceso creativo surgió durante la pandemia, un período atravesado por el aislamiento y la soledad de muchas personas.
“Creo que a veces lo único que nos falta es hablar, y eso es lo que encontré yo en la escritura”, señaló.
Para el escritor, poner en palabras determinadas experiencias podía generar un puente con quienes atravesaban situaciones similares. En aquel contexto descubrió que, a través de algo que estaba escribiendo, otras personas podían sentirse identificadas y comprender que aquello que les sucedía “no era tan loco”.
De esta manera, la escritura dejó de ser solamente una experiencia individual para transformarse también en una posibilidad de encuentro con otros.
Historias atravesadas por las emociones
Una vida de encuentros propone un recorrido a través de historias cortas que pueden estar relacionadas entre sí o funcionar de manera independiente, aunque todas comparten un mismo protagonista y una mirada particular sobre las personas que dejaron una huella en su vida.
La propuesta del libro busca apartarse de las formas tradicionales de presentar a sus personajes. No importan especialmente la edad, el sexo o la profesión. El punto de partida son las emociones y aquello que cada encuentro provoca.
Desde esa perspectiva, Artucio aborda cuestiones como el afecto, la vulnerabilidad, los vínculos y la dificultad que muchas veces implica expresar lo que sentimos.
La idea que atraviesa la obra es que nadie llega a nuestra vida porque sí. Cada persona que aparece en el camino puede dejar una enseñanza, provocar un cambio o plantear algo que todavía queda por resolver.
Los caminos se cruzan, se separan y, en ocasiones, vuelven a encontrarse. Para bien o para mal, cada vínculo deja algo.
Ese concepto funciona como el hilo conductor de la obra: los encuentros y los desencuentros que terminan construyendo una vida.
La presentación de la segunda edición en Paraná cerró, de alguna manera, uno de esos círculos. Artucio volvió a la ciudad y a una librería ligada a sus recuerdos de infancia, esta vez no para elegir los libros que despertaban su imaginación, sino para presentar uno escrito por él mismo.