Ante irregularidades en el comercio, los inspectores iban a clausurar el lugar pero fueron retenidos hasta que intervino la Policía.


Tras la tensión que se vivió ayer en un supermercado chino de Paraná, desde la Municipalidad denunciaron en la Justicia al dueño del comercio que encerró a los inspectores para que no le clausuraran el negocio. 

No nos queda otra que hacer la denuncia penal, primero en la comisaría de la jurisdicción y ahora nos vamos a constituir en la Fiscalía para averiguar como funcionarios quién tiene la causa y hacer el seguimiento correspondiente”, detalló Orlando Gómez, titular de la Dirección de Habilitaciones Comerciales en diálogo con Ahora.

Tuvo que intervenir la Policía para que liberaran a los inspectores.

Si bien la persona que ordenó cerrar las puertas del supermercado y así encerrar a los inspectores fue una mujer que se identificó como la “gestora” del lugar, la denuncia recae en contra de los propietarios del local ubicado sobre Avenida Don Bosco y Aníbal Vázquez.

Con respecto a la insólita situación que tuvieron que pasar los tres inspectores señaló que “vivieron un momento traumático, muy tenso” y remarcó: “Les damos las garantías que están sobreprotegidas, están todas las disposiciones vigentes, para salvaguardar la integridad física de los empleados”.

Para concluir, envió un mensaje a los consumidores que se vieron alertados por la cantidad de clausuras que se están llevando adelante en la ciudad: “Vamos a intensificar más los controles y vamos a continuar en esta temática. Que la ciudadanía se quede tranquila que el Estado municipal está presente y que lo que compren y consuman pedimos que tengan la precautoria necesaria de ver los vencimientos de los productos”.




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