Nuestro orgullo entrerriano escala alto cuando se conocen noticias como la del bioingeniero Ricardo Ruggeri, egresado de la Facultad de Ingeniería de la UNER (FIUNER), que dirigió un procedimiento inédito en una intervención para un trasplante de médula ósea.

En el procedimiento médico, intervinieron un hospital público y dos clínicas privadas, con sus respectivos equipos de profesionales. El profesional egresado de la FIUNER dirigió el equipo de Física Médica que aplicó el procedimiento Total Body Irradiation con Intensidad Modulada (IM TBI) en un paciente de Neuquén.

Desde la institución explicaron que lo novedoso de la operación era la implementación por primera vez en la Argentina y en América Latina del procedimiento Total Body Irradiation con Intensidad Modulada (IM TBI), una nueva técnica que mejora el proceso de eliminación del sistema inmunológico, afectado por el cáncer, del paciente para garantizar su aceptación de la médula ósea del donante.

Ruggeri, condujo la aplicación del nuevo procedimiento, como director del Servicio de Física Médica del Centro Oncológico Integral (COI) de la capital neuquina. Unos meses atrás, justo antes de la emergencia sanitaria nacional decretada ante la pandemia del coronavirus, había viajado a Alemania para estudiar la técnica y perfeccionar su aplicación en la Argentina.

¿En qué consiste la IM TBI?

Previo al trasplante de médula ósea, el paciente tiene que prepararse con diferentes medicaciones y quimioterapia, etapa en la que intervienen desde médicos clínicos hasta oncólogos. Otro equipo se ocupa de la extracción de la médula ósea del donante, para lo cual se realizan antes estudios de laboratorio. Por otra parte, hay que preparar al paciente, en el paso llamado 'acondicionamiento'. "Es donde entramos nosotros", indica Ruggeri, y resume que "consiste en destruirle el sistema inmunológico, que está fallado, normalmente con leucemias o linfomas". Se trata de pacientes en los que el cáncer se desarrolla precisamente en el sistema inmunológico.

IM TBI

Profesional de la UNER

Ruggeri egresó en 2008 como bioingeniero en la FIUNER. Luego realizó la Maestría en Física Médica del Instituto Balseiro y la Fundación Escuela de Medicina Nuclear (FUESMEN) de Mendoza. A partir de su experiencia personal, destaca la importancia de la especialización en Física Médica.

"Es una muy buena oportunidad para los bioingenieros. Es apasionante. Y no cualquier profesión puede hacerla: solamente ingenieros nucleares, bioingenieros, licenciados en Física e ingenieros electrónicos. Es un área muy linda de la Bioingeniería", destacó.

A su vez, precisó que en la clínica en la que trabaja, Leben Salud, cuenta con una residencia en Física Médica, con acreditación de la Universidad de Comahue y de la autoridad regulatoria nuclear nacional.

El profesional viajó a perfeccionar la técnica en Munich, Alemania, donde fue inventada. "Nos formamos, nos asesoraron y la trajimos. Fue en el contexto de pandemia y volvimos un día antes de que se cierren los aeropuertos", recordó. Luego la implementación en Neuquén llevó entre tres y seis meses.

"Nuestro trabajo principal fue implementar una técnica de vanguardia que no existe en Argentina ni Latinoamérica. Hicimos controles de calidad del equipo, del paciente específico. Luego planificamos el tratamiento. Irradiamos sobre un phantoma haciendo los controles de calidad como si fuera el paciente. Tuvimos unos resultados excelentes, con una altísima precisión", explicó.