Por una golpiza perdió un embarazo y sus hijas no pueden salir a la calle solas.


Un conflicto familiar tiene en vilo a una madre y sus hijas en Paraná. Las mujeres denuncian agresiones por parte de la familia de su padre y a pesar de que el conflicto data de cuatro años y haber realizado más de diez denuncias, no tienen una respuesta de las autoridades.

Luciana Villalba volvió a presentarse en los Tribunales para llevar nuevamente una carpeta con más de denuncias en contra de la familia de su marido por constantes agresiones. “Vivimos una situación imposible desde hace cuatro años y ya no sabemos qué hacer porque radicamos las denuncias, hicimos todo lo que nos pidieron, y no tenemos respuestas ni de jueces ni fiscales“, dijo a ElOnce.

Villalba es mamá de cuatro nenas y vive en barrio Cáritas pero sostiene que “por las balaceras es imposible vivir acá, los vecinos estamos cansados y necesitamos una respuesta”. Estos episodios, según el relato de la mujer, son protagonizados por la “familia Godoy”: sus suegros y cuñados.

Su marido protagonizó varios episodios violentos para defenderlos, por lo que ella decidió separarse. Tiempo después, el hombre recapacitó y volvió con la promesa de cambiar, pero ese fue el momento en el que inició el tormento para las mujeres ya que el hombre se negó a ayudarlos y estos se enojaron.

“Busco lo mejor para mi familia, porque él logró cambiar y salió”, sostuvo Luciana pero remarcó: “No nos dejan vivir“. Los ataques contra ella y sus hijas son constantes ya que la familia de su marido argumenta que ella “les sacó a su hijo”.

Denuncia a sus suegros por violencia (ElOnce).

Los agresores viven a media cuadra de su casa por lo que nunca están tranquilos. “Mis hijas no pueden ir ni al quiosco porque ellos les pegan“, relató Villalba y agregó: “Es imposible que las nenas duerman y estén bien porque tiran piedras al fondo de casa. Es impresionante, además de los tiros“.

Los episodios violentos fueron tan graves que hace dos años Luciana perdió un bebé por la golpiza que le dio su suegro: “Me pegó una patada en el abdomen, en la espalda, me sentó de cola en el piso, y yo estaba embarazada de nueve semanas”, contó.

Ante los reiterados pedidos de auxilio y la gran cantidad de denuncias que hicieron, desde el domingo tienen custodia policial pero igual las amenazas siguen. “Dentro de poco, nos van a estar llorando a nosotros“, dijo la joven y cuestionó a las autoridades: “Están esperando otra muerte, otro femicidio.. qué están esperando, que maten una de mis hijas, a eso hay que llegar para que actúen”.

Si sos víctima o conoces a alguien que sufra violencia de género, llama al 144. Línea de atención anónima, gratuita y nacional.





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