Desde el centro de monitoreo no detectaron que el delincuente salió de la casa y se pone en duda la seguridad de esta medida.


Un detenido acusado por doble homicidio salió a robar con la tobillera electrónica puesta y las autoridades no se dieron cuenta. Esto encendió las alarmas en Paraná porque quedan a la vista las falencias que tiene el sistema policial para controlar a los reclusos que gozan con el beneficio de prisión domiciliaria. 

El caso de Lucas Paniagua, de 25 años, es llamativo y levanta sospechas ya que el joven no solo está acusado de los homicidios de los hermanos Diego y Rubén Godoy en 2018, sino que desde la cárcel realizó amenazas a los familiares de las víctimas, según detalla APFDigital.

Lucas Paniagua está acusado por un doble crimen en 2018.

Pese a este prontuario, las autoridades le otorganron el beneficio de prisión domiciliaria y Paniagua aprovechaba los descuidos del centro de monitoreo del Servicio Penitenciario para salir de la casa a robar

El último episodio denunciado fue el robo de una moto Honda XR 125 en la zona este de la capital entrerriana. El dueño del rodado apuntó contra un vecino que vive en calle Hernandarias al final y la Policía allanó el lugar. 

Pero en la vivienda no estaba el vehículo, ni el acusado ni dispositivos que permitan controlar la distancia a la que se encuentra el hombre con tobillera. 

A los días, a través de Whatsapp, el dueño de la moto empieza a ser extorsionado: le piden $7.000 para devolverle el rodado y que no diera aviso a la Policía, de lo contrario sufriría las consecuencias.

A pesar de esta amenaza, pidió ayuda a los uniformados. La víctima acudió a entregar el dinero acompañado por un policía vestido de civil. Luego de una persecución, lograron detener al delincuente y efectivamente se trataba de Paniagua. 

Ante esta situación, el hombre fue detenido y trasladado hacia Alcaldía de Tribunales por ordenes del fiscal Martín Abrahan. Al ser revisado, se detectó que el delincuente tenía la tobillera puesta. 

Pero esto no fue útil ya que el 911 local no recibió ningún alerta por parte del Servicio Penitenciario. La preocupación crece en la sociedad ya que a pesar de que el hombre está acusado por delitos graves y en otras oportunidades violó la restricción, sigue recibiendo el beneficio. 






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