Pidieron celeridad a la Justicia e insistieron con al imputación de los policías por ser un caso de gatillo fácil.


Este lunes se realizó una nueva marcha frente a los Tribunales de Paraná para pedir Justicia por la muerte de Gabriel Gusmán, joven asesinado de un disparo al ser perseguido por dos policías. 

El episodio se produjo ocho meses atrás en el barrio Capibá pero hasta el momento no hay una definición por parte de la Justicia y por eso reclaman “celeridad y garantías”, según detalla Elonce.

Familiares y amigos marcharon a ocho meses del crimen.

Gabriel, ayer hubiera cumplido 21 años. Solo pido a la Justicia que esto se aclare, que no tarde mucho tiempo, porque los asesinos de mi hijo están sueltos y yo a mi hijo le tengo que llevar flores al cementerio“, sostuvo su madre, Alejandra.

Al mismo tiempo señaló: “Si hubiese sido al revés, que Gabriel los hubiese matado a ellos, a la hora ya hubiese estado preso en la cárcel, pero lamentablemente fue al revés, le quitaron la vida a mi hijo”. Los apuntados son Rodrigo Molina y Diego Íbalo, efectivos de la Policía de Entre Ríos.

El joven murió producto de la bala que le dio en la nuca.

Lo mataron porque sí, le apuntaron en la nuca y lo mataron“, repitió la mujer y resaltó: “La defensa propia es de frente, no de espaldas”. Es por eso que este lunes marcharon nuevamente bajo la consigna “basta de gatillo fácil”. 

Estamos ante un caso de gatillo fácil porque el proyectil que mató a Gabriel ingresó por la nuca, él estaba de espaldas, siendo que los policías son funcionarios preparados para intervenir en esta clase de conflictos, por lo cual, entendemos que hubo una intención de matar”, detalló la abogada Lucia Tejera.

En cuanto a los avances de la causa, informaron que falta que personal de Gendarmería realicen una pericia y que el Ministerio Público Fiscal “tome la decisión política de acompañar o no” la acusación contra Molina e Íbalo.






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