Un grupo de 17 trabajadores argentinos, en su mayoría oriundos de San Vicente, denunció haber sido víctima de explotación laboral en el sur de Brasil tras aceptar una propuesta para cosechar manzanas. Según relataron, llevan varias semanas trabajando sin percibir el pago acordado y enfrentan nuevas exigencias para poder cobrar.
De acuerdo al testimonio de uno de los afectados, la cuadrilla partió el 7 de enero hacia una finca rural con la promesa de empleo por 25 días, con comida incluida y pago al finalizar el contrato. Sin embargo, aseguran que poco después de comenzar las tareas las condiciones cambiaron.
Siempre según su versión, la provisión de alimentos comenzó a restringirse y surgieron descuentos y límites que no habían sido informados previamente. Tras varias semanas de trabajo, sostienen que fueron notificados de que sus servicios ya no eran necesarios, pero al día siguiente los empleadores les habrían impuesto una nueva condición: terminar de cosechar toda la producción antes de recibir el dinero adeudado.
Los trabajadores afirman que, si deciden no continuar con las tareas, se les descuenta la comida, y que si intentan retirarse no les abonan lo trabajado. También señalaron que cruzaron la frontera por pasos no habilitados, supuestamente por indicación de quienes los contrataron, y que conservan mensajes que respaldarían esa versión.
El establecimiento rural estaría ubicado a unos 30 kilómetros del centro urbano de Caxias do Sul, en el estado de Rio Grande do Sul. Según indicaron, se encuentran sin recursos económicos, sin transporte y sin documentación, lo que les impide regresar por sus propios medios a Argentina.
Hasta el momento no se informó oficialmente si intervienen autoridades brasileñas o consulares en el caso. Los trabajadores manifestaron que su único objetivo es cobrar por las semanas trabajadas y poder regresar a sus hogares.