La Policía de Misiones comenzó un relevamiento preventivo de familias que viven en sectores vulnerables de toda la provincia, ante la posibilidad de lluvias intensas, tormentas, crecidas e inundaciones vinculadas al fenómeno de El Niño.
La medida fue dispuesta por el Ministerio de Gobierno y se implementa junto con la Jefatura de Policía a través de las 15 Unidades Regionales, que tendrán a su cargo el mapeo y la sectorización de las áreas con mayor riesgo.
El objetivo es anticipar una eventual emergencia y evitar que las evacuaciones comiencen recién cuando el agua haya ingresado a las viviendas. Para eso, los efectivos recorren zonas bajas, barrios próximos a arroyos, áreas ribereñas, alcantarillas, caminos y otros puntos susceptibles de sufrir anegamientos.
Relevamiento de familias y destinos de evacuación
Durante el operativo se registra la cantidad de familias que viven en cada sector y su composición, con especial atención a la presencia de niños, adultos mayores y personas que puedan requerir asistencia prioritaria.
Además, se identifican previamente los espacios que podrían funcionar como centros de evacuación y las viviendas de familiares donde algunos grupos puedan ser trasladados. De esta manera, cada jurisdicción podrá establecer con anticipación el destino de las personas ante una emergencia.
La planificación también contempla tareas de concientización para que los vecinos tengan preparados documentos, medicamentos, ropa y otros elementos esenciales en caso de tener que abandonar sus viviendas rápidamente.
En las zonas rurales y ribereñas, el relevamiento incorpora además animales, vehículos, herramientas y otros bienes vinculados con la actividad familiar, con el objetivo de contemplar sus necesidades dentro de los operativos de evacuación.
Un mapa preventivo para toda la provincia
Toda la información reunida permitirá conformar un mapa preventivo actualizado, que facilitará la identificación de los sectores que requieren atención prioritaria y permitirá determinar cuántas personas deberían ser trasladadas, qué vehículos y recursos serán necesarios y cuáles son las vías seguras de ingreso y egreso.
La Policía tendrá un papel central como primer respondedor debido a su despliegue territorial y capacidad operativa. El esquema contempla la articulación con los comités de crisis municipales, Protección Civil, Salud, Bomberos y otras áreas provinciales y municipales.
Cada municipio podrá definir de antemano sus recursos disponibles, medios de movilidad, lugares de alojamiento y prioridades de intervención.
El operativo alcanzará tanto a localidades del interior como a las ciudades, donde también existen arroyos, zonas bajas y sectores con riesgo de anegamiento. Por este motivo, cada dependencia policial deberá mantener actualizada la información sobre las condiciones de su territorio.
La estrategia busca que, ante una eventual emergencia asociada al fenómeno de El Niño, la respuesta pueda activarse sobre un escenario previamente organizado, con familias identificadas, sectores mapeados, destinos definidos, recursos coordinados y vecinos preparados para una eventual evacuación.