Un total de 27 familias de San Vicente recibieron asistencia del municipio tras los daños ocasionados por los fuertes vientos registrados en los últimos días, que provocaron voladuras de techos, caída de árboles, interrupciones en el servicio eléctrico e incluso un incendio en un aserradero.
Los equipos de Protección Civil y Acción Social continúan recorriendo las zonas más afectadas para acompañar a los vecinos en la reparación de sus viviendas y colaborar con el restablecimiento de las condiciones de habitabilidad.
Los mayores daños se registraron en Picada Tarumá, Barrio Obrero, Barrio San Roque y Barrio Progreso. Como parte de la asistencia, el municipio distribuyó madera, chapas, chapas negras, tanques de agua, clavos y otros materiales destinados a la reconstrucción de los techos y la recuperación de los servicios afectados.
Además de las tareas de asistencia, las autoridades mantienen un monitoreo permanente debido a las intensas lluvias registradas durante la semana y a los pronósticos vinculados al fenómeno climático de El Niño, que podría generar nuevos eventos meteorológicos severos en la región.
En ese marco, el municipio coordina acciones preventivas junto a Bomberos, la Policía, Salud Pública y otras instituciones locales. También se realizan trabajos de limpieza y mantenimiento en zonas de arroyos para reducir el riesgo de desbordes, mientras se solicita a la población evitar arrojar residuos en los cauces, una práctica que dificulta el normal escurrimiento del agua y aumenta el riesgo de inundaciones.