La entidad sostuvo que "una justicia sin perspectiva de género no es justicia" y se quejó porque 3 sospechosos "seriamente comprometidos" no irán a juicio.


El Colectivo de Mujeres de Oberá marchó pidiendo justicia por Marilyn Bárbaro, quien fuera asesinada en sin que nunca se haya esclarecido el delito, aunque aún continúa imputada una persona acusada del hecho.

“Ticha” Bárbaro, la hermana ya fallecida de la víctima del crimen, que llevó adelante una lucha que aún continúa por el esclarecimiento de la muerte de Marilyn Bárbaro en 2004. (Archivo)

El salvaje crimen de María Elena “Marilyn” Bárbaro, una mujer paralítica de 54 años, se produjo en la noche del 17 de abril de 2004 en su domicilio de calle México y Avenida Italia, a pocas cuadras del centro de Oberá.

Estarían involucrados hijos de personas influyentes, quienes resultaron sobreseídos y solo continúa imputado Oscar Schnimg, actualmente de 35 años. Schnimg fue el único de los cinco sospechosos que reconoció haber estado en la escena del crimen. Permaneció preso casi 7 años y aguarda el juicio en libertad.

La marcha por “Marilyn” reunió a un puñado de vecinos en la esquina de Avenida Italia y México, frente al domicilio donde Marilyn desde dode continuó hasta el Tribunal Penal N° 1.

Asistieron Judith Bárbaro y Daniela Fontana, hermana y sobrina de la víctima, quienes recordaron a otra hermana de la vícima, Juana “Ticha” Bárbaro, ya fallecida. “Ticha” fue referente de un sostenido reclamo de justicia por la muerte de su hermana Marilyn.

Las “Mujeres de Oberá” denunciaron “la impunidad de una justicia patriarcal y colonial que sigue violentando a las mujeres e identidades diversas”.

El Colectivo femenino declaró su “extrañeza” porque al juicio por el crimen de Marilyn, sepultada viva en el sótano de su casa, solo llega un imputado en el banquillo de acusados.

“El caso se cerraría con un solo culpable en libertad y sin tener la certeza de qué fue lo que pasó. Y los otros tres sospechosos, que habían quedado seriamente comprometidos durante la etapa de instrucción, no llegarán a sentarse en el banquillo, en el marco de uno de los crímenes más atroces que se registran“, señaló el Colectivo de Mujeres de Oberá. 

Por otra parte, la entidad feminista sostuvo que “una justicia sin perspectiva de género no es justicia”. Por eso denunció “la falta de perspectiva de género en las intervenciones del poder judicial y cuestionamos fuertemente la actuación del juzgado de familia” por considerar que fue “funcional a la re-victimización”.




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