Desde hace aproximadamente dos semanas que la Capital del Monte sufre de la falta de gasoil, lo que repercute en el normal funcionamiento de sus servicios.


Las petroleras proveen de combustible a las surtidoras de Oberá, pero los altos precios condicionan las cantidades y, a su vez, provoca desabastecimiento. Esto es lo que se viene suscitando desde hace un tiempo atrás y que afecta tanto a los propietarios de vehículos como a la municipalidad,  desde donde debieron tomar medidas para reducir sus servicios.

Representantes del sector en esa ciudad manifiestan que se les provee con los mismo cupos que hasta el año pasado, pero lo que ha aumentado es la demanda. Se le suma también la problemática que acarreó el congelamiento de precios en su momento: realizaban repartos pero con limitaciones, lo que agudiza el panorama.

En cuanto a la nafta, tanto súper como premium, aseguraron que se logró normalizar el suministro desde el martes pasado. Los cupos, en tanto, de gasoil se limitan a 300 mil litros al mes por estación de servicio, que son dos en Oberá, y éstos se dividen en 100 mil repartidos en diez días.

De cara a una solución para el problema, plantean que la actualización del precio congelado se aplique de forma progresiva desde las petroleras a las estaciones. De lo contrario, éstas últimas terminarían en quiebra. Asimismo también precisaron que la suba por un 4% autorizado días atrás produjo una leve estabilización, aunque continúa siendo insuficiente.




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