Brandon murió por una falla multiorgánica por deshidratación, literalmente de hambre. Vivía con su madre de 18 años en absoluta pobreza.


El bebé había ingresado días atrás al Hospital Samic de Oberá sin signos vitales y pese a los esfuerzos de los médicos por reanimarlo, falleció. Ahora la autopsia reveló un dato escalofriante: Brandon, de 3 meses, murió de hambre.

La Justicia, por intermedio del Juzgado de Instrucción 1 de Oberá ordenó la detención de su madre de 18 años por la causa caratulada “Abandono de Persona Seguida de Muerte”.

Sin embargo la situación parecería tener un trasfondo marcado por la pobreza y la marginalidad. La madre vivía con su hijo en una precaria casilla de madera que se había construído gracias a una pensión por discapacidad que ella cobraba, según contaron sus vecinos. Allí solamente tenían una cama y carecían de los servicios básicos.

Además, la joven madre, tendría un problema de adicciones. Luego de que su bebé falleciera, ella fue alojada en el pabellón psiquiátrico del Samic para determinar si posee alguna enfermedad de esa índole, pero los estudios lo descartaron. Lo que sí confirmaron esos mismos estudios es que consumía marihuana y otras drogas.

Ahora su mamá está detenida y será imputada en la causa caratulada como “abandono de persona” luego de que la autopsia arrojara como resultado que Brandon murió de hambre. El bebé pesaba 5 kilos cuando lo normal para su tiempo de vida, es de 8 kilos.






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