En el medio de una pandemia que atemoriza cada vez más a la sociedad, se dan a conocer noticias que alegran y da gusto hacerlas visible. En este caso se trata de una vecina de la provincia de Neuquén que por amor al arte comenzó a pintar los postes de luz de su barrio y ahora busca convertir sus muestras en un museo abierto.

La iniciativa la creó Betina Ortiz, quien tiempo después de realizar los murales, vio que la reacción de los vecinos y de hasta de los policías que transitaban la zona, era de alegría. En base a esto, la mujer supo que esas sonrisas debían ser el inicio de su nuevo proyecto.

Foto: Agustín Martínez- LM Neuquén.

Fue en diciembre del 2020, cuando Ortiz comenzó a pintar los primeros dibujos animados en los postes de luz, siendo su objetivo en ese momento, tan solo ponerle “color” al barrio. No obstante, al ver la repercusión que tenían sus obras, el sueño cambió y se convirtió en querer lograr crear el un museo abierto público.

“En el anterior barrio donde vivía, pinté una Pantera Rosa en el poste que tenía frente a mi casa y cada vez que salía observaba cómo cada uno que pasaba lo veía y le sacaba una sonrisa. Era un gesto, que alegraba al menos ese instante a esa persona seguramente llena de problemas o con otras cuestiones. Pero yo me detengo en ese momento, en lo que un dibujo puede generar”, expresó la artista plástica.

Foto: Agustín Martínez- LM Neuquén.

En este contexto, y luego de contar en diálogo con LM Neuquén, que se desempeña como profesora de Artes visuales, agregó: “Cuando tuve mi casa, en el barrio 127 hectáreas, dije que lo iba a hacer, pero tuvo que venir una pandemia para que le trabajo mermara”.

“Empecé por los clásicos como el Chavo del 8, Don Ramón, pero cada uno que pasa se acerca y me pide un nuevo personaje”, dijo Ortiz.

Foto: Agustín Martínez- LM Neuquén.

En su objetivo, la mujer consideró que la calle Saavedra, una de las principales, será destinada a todos dibujos nacionales como Mafalda, El Eternauta, Patoruzú, “en el resto de las cuadras no habrá una estructura muy formal”.

“Una de estas noches de verano que terminaba de plasmar el Demonio de Tasmania, había un grupo de 10 chicos que esperaban que levantara todo. A las 12 de la noche estaba guardando todo y vinieron corriendo a decirme que querían que haga un animé en el poste frente a una de las casas”.

Hasta el momento, el proyecto está vigente, y aunque solo le falten 40 postes más, que los intentará hacer lo antes posible, la artista ya busca convertir al barrio 127 hectáreas en el primero barrio de toda la Argentina con esta particular característica. “Anduve buscando y ninguno lo tiene. Sería algo lindo hacer arte y poner al barrio en un lugar ejemplar”, añadió.

Foto: Agustín Martínez- LM Neuquén.

Por su parte, y tal como es de imaginarse, las pinturas para poder realizar los dibujos no son nada baratos. Ante esto, Ortiz consideró en pedirle a los vecinos si podían colaborar con un fondo de inversión para que ella pueda comprar los insumos que necesita.