Un atribulado River sufrió un aplastante 4 a 1 como local frente a Tigre por la cuarta fecha del Torneo Apertura, envuelto en la reprobación general del estadio, con la paciencia que se agota para el técnico Marcelo Gallardo. Un bochorno Monumental.
A los seis minutos la visita se puso en ventaja por Thiago Serrago, a préstamo de River y por la infaltable "ley del ex". A los 16 minutos llegó el 2 a 0, con la firma de David "Rulo" Romero y así terminó el primer tiempo, con un telón de silbidos.
En la segunda parte, a los cinco minutos Ignacio Russo aprovechó un horror defensivo en la salida de la defensa de River. El 3-0 se volvió demasiado cuesta arriba para el "Millo", sobre todo por la expulsión del volante Fausto Vera por un planchazo.
Nacho Russo, hijo del recordado ex entrenador de Boca, puso el cuarto y el Monumental estalló en el consabido cántico contra los futbolistas. Sorpresa, impotencia y toda la bronca en filas del "Millonario", por una goleada increíble.
El descuento de Lautaro Rivero a un minuto del final del tiempo reglamentario, tuvo un toque irónico, porque no sirvió ni para aplacar la furia de los hinchas por una goleada humillante, en un River en crisis.
QUÉ DIJO EL TÉCNICO DE RIVER POR LA GOLEADA
"Hoy nos salió todo mal y Tigre aprovechó todo bien", resumió Marcelo Gallardo sobre el aplastante 4-1 que sufrió River en el Monumental. El equipo venía mostrando una muy buena versión, no me voy a quedar con esto", aseguró.
"Fue una muy mala noche y hay que salir rápido. El fútbol tiene estas cosas. Hay que aceptar que jugmos mal y el rival bien. Y los jugadores deben convicir con los silbidos y las reprobaciones", remarcó el "Muñeco".