A un grupo de más de 300 vecinos y puesteros de avenida Los Cóndores de Potrerillos y de las colonias Pehuenche I y II de Malargüe se les dio el nombre de “colonos”. Viven en esas tierras desde hace décadas y seguían un solo anhelo: regularizar su situación en los terrenos en donde viven.

Es así que siguiendo todos los procedimientos legales correspondientes, iniciaron los trámites; y son ellos quienes, en los próximos meses, contarán finalmente con las escrituras y los títulos de propiedad de esas tierras que ellos mismos trabajaron y forjaron.

Una de las “colonas” de Potrerillos, que vive sobre Avenida Los Cóndores a un kilómetro de la comisaría de ese distrito lujanino, Roxana Ibáñez, relata entusiasmada “En más de 60% de los casos, fueron los padres de quienes estamos hoy aquí quienes empezaron antes del 2000 los trámites; y muchos se fueron de esta vida sin poder su propio título. Por eso mismo es que ahora estamos tan felices y ansiosos. Mi mamá tiene 81 años y está contenta; mi papá y ella soñaban con ser dueños de las tierras. Recuerdo que cada vez que iba a pagar alguna de las cuotas para poder adquirirla, mi papá me encargaba que volviera ya con el título”.

A su turno, Beatriz Varela, coordinadora de Políticas de Tierras de la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial destaca que “Son trámites de muchos años, y parte de una deuda muy fuerte que se tenía con la gente. Pero ya con los títulos de propiedad y las escrituras, vamos a poder terminar con esto que nos quedaba pendiente”.

Cerca de 20 vecinos de esta hermosa localidad precordillerana recibirán sus escrituras en el transcurso del 2021; mientras que en las colonias malargüinas son alrededor de 300; y en su mayoría son puesteros que habitan también desde hace décadas en el lugar. Y quienes vienen luchando por la propiedad de los terrenos fiscales sobre los que viven.

Nunca pedimos que se nos regale nada y se nos dio todo un plan de pago por estas tierras. Por esto mismo es que saber que las tierras ya son nuestras nos da una gran alegría”, agrega Roxana.

Un anhelo soñado

Avenida Los Cóndores es la que une el perilago y la parte baja de Potrerillos con El Salto y Las Vegas, sobre esta ruta tiene su casa Roxana Ibañez hace 44 años, allí nació y se crió. A ese tiempo hay que sumarle los más de 50 años que vivieron con anterioridad sus padres en el lugar, por lo que la familia está en la zona desde hace casi 100 años.

Entre risas Roxana nos cuenta que “Todos los que hemos quedado en el lugar somos nacidos y criados aquí. De hecho, nos hemos denominados hijos de colonos”, ella se ha convertido en una especie de referente entre los vecinos del lugar al momento de las noticias sobre el avance del trámite. “Hay mucha ansiedad y alegría, en ese orden te diría. Pero la verdad es que tener algo a nombre tuyo es un gran logro, ¡y después de tantos años!. La mayoría de los terrenos eran rosetines, y nuestros padres fueron construyendo”, rememoró esta ama de casa.

La madre de la mujer es de las pocas sobrevivientes de aquella camada de vecinos y vecinas que inició los trámites. “Cada vez que hay alguna novedad del tema, ella me dice: ‘esto es lo que tu padre quería’. Hace cuatro años que mi papá no está, pero era su sueño. Y estamos todos muy felices”, agrega la mujer, cuyo padre realizó más de cinco mesuras particulares con vistas a la regularización de la tierra.

Lo importante de esto es que tras décadas viviendo en el lugar después del 2000 estos “colonos” lograron organizarse, y de esta manera trabajaron para lograr la titularización de los terrenos en los que estaban los cimientos; no solo de sus casas, sino de sus vidas- .

Ibañez recuerda que “Formamos una asociación de vecinos, y cada uno se encargó de hacer sus mensuras; pero no hubo acuerdo. A partir de 2004, nos organizamos los vecinos y conseguimos que viniera gente del Gobierno para poder encontrar una solución. Trajeron una propuesta de acomodar a los vecinos que estaban en la zona de dique, y nos incluyeron a quienes estábamos aquí. Nos censaron y agruparon como grupo de colonos de Avenida Los Cóndores, hicieron una ley de ordenamiento y se empezó a organizar”.

Desde el principio se acordó que quienes vivieran en el lugar pagarían para tener el título de propiedad, “no queríamos que nos regalen nada”, insiste Roxana, y se tasó en un monto considerablemente accesible el metro de terreno. “Muchas familias tenían seis o siete hijos, quienes vivían desde hacía muchos años. Entonces logramos que se hagan condominios también, y nos dieron 10 años para pagar; de forma anual. Nos hicieron un contrato de compra – venta y de posesión donde se estipulaba que, pasados los 10 años, el Gobierno hacía la mensura y la escritura. Hubo mucha gente adulta que vivía de hacía tiempo, y muchos se fueron con la ilusión de poder tener escritura. Pero aquí quedamos sus hijos”, acota Roxana.

Por su parte Beatriz Varela, coordinadora de Políticas de Tierras, señaló que “ya hay 20 vecinos que están en condiciones de recibir sus escrituras en ese sector de Potrerillos; hay otros 30 con los que el procedimiento está más que avanzado. Y en Malargüe vamos a poder llegar a mediados de 2021 para los vecinos y puesteros de las colonias Pehuenche I y II, que son cerca de 300 personas que van a poder escriturar y tener la posibilidad de tener sus tierras”, agrega Varela.

“En la mayoría de los casos se trata de personas que iniciaron los trámites y expedientes, pero representaron casos en los que nunca se pudo avanzar; puesto que o bien faltaba algún papel, o directamente quienes habían iniciado el proceso habían fallecido” resaltó la funcionaria.

Finalmente aseguró que “Son todas tierras fiscales y hay puesteros que llevan 30, 40 y hasta 50 años en el lugar. De hecho, nos encontramos con un puestero en Malargüe que tiene un plano del año 1947. Defender los derechos de los puesteros es fundamental”.

Según indicó la coordinadora, “Tanto en los casos de Potrerillos (Luján de Cuyo) como de Malargüe, la articulación con las comunas fue fundamental. Y, en el transcurso del 2021 avanzarán con fuerza en vecinos de distintos puntos de General Alvear y San Rafael que están en la misma situación”. Fuente Los Andes