La conmovedora historia de la pareja mendocina que logró tener a su lado a los pequeños de Guinea Bissau.


La pareja mendocina integrada por Marianela y Gustavo lleva 20 años de consolidación y lucha. Desde que se conocieron soñaron con tener hijos, pero no podían. Eligieron el camino de la adopción pero la burocracia en Argentina los hizo buscar en otro continente, África. Hoy disfrutan de sus dos hijos, Agostinho y Edimilson: “Haber concretado este sueño es algo increíble”, relataron a nuestro medio. 

Marianela Irrazabal, la mamá de estos pequeños, y contó cómo fue que llegaron a ellos, “nunca, sinceramente, pensamos que nuestros hijos iban a ser de aquel continente”.

La nueva familia mendocina: Marianela y Gustavo junto a sus hijos, Agostinho y Edimilson.

Viven en Luján de Cuyo​ y Marianela expresó las frustraciones que sufrieron durante muchos años esperaron poder adoptar un niño en Argentina. “Fue cuando se nos ocurrió consultar en otros lugares de afuera, siempre siguiendo insistiendo en nuestro país”.

“En el año 2016 hicimos un viaje de vacaciones a Colombia con Gustavo (su esposo) y en un paseo a Santa Marta conocimos a una jueza, con la que charlamos durante el viaje. Le explicamos la situación, de la adopción en nuestro país y ella nos dijo si no habíamos pensado, en la adopción internacional”, remarcó Marianela. 

Y agregó: “Cuando llegamos a la Argentina me contacté con el sistema de adopción de Colombia. Llenamos formularios y todo, pero se habían cerrado las adopciones hasta el 2017 por la cantidad de extranjeros que pedían adoptar allá”.

Pero continuaron la lucha. Averiguaron en Haití pero acceder a una adopción allí salía mucho dinero. Por medio de su cuñada, dieron con el nombre del orfanato en África. “Nosotros adoptamos a dos hermanitos, el proceso duró cuatro meses y medio”. 

“Haber concretado este sueño es algo increíble, sinceramente, de corazón, nosotros nos imaginábamos la adopción en nuestro país, lo seguimos pensando”, dice la alegre madre. 

“Fue lo mejor que nos pasó en la vida”, así describe Marianela todo este sueño hecho realidad que vive todos los días. Actualmente Agostinho tiene 11 años y Edimilson 7.

Fuente: ​diario La Provincia






Comentarios