Fue la primea pareja de hombres en convertirse en padres en Argentina mediante "subrogación de vientre". "Niegan que tiene dos papás", dicen. 


Leonardo PoltiIgnacio Santalla están casados y son padres de Juan Pablo, un pequeño de 3 años que fue gestado por una amiga de la pareja, Cintia. Ella vive en Mendoza junto a su marido y sus 3 hijas, pero la Justicia dice que ella es la madre de Juan Pablo. 

Leonardo e Ignacio están en pareja hace 12 años y siempre tuvieron el deseo de formar una familia. ​Hace 6 años, aproximadamente, empezaron a ver de qué manera podían convertirse en padres. Viajar al exterior para un alquiler de vientre era impagable para ellos, uno es director de una empresa de limpieza y el otro, contador. 

Fue ahí cuando se preguntaron ‘¿Y por qué no en la Argentina?‘ Corría el año 2012, no hacía mucho se había promulgado la Ley de Matrimonio Igualitario (en 2010) y respecto al alquiler de vientre había un vacío legal. “No estaba prohibido y, todo lo que no está prohibido, está permitido”, dijo Leonardo a Infobae. Hasta ese momento, ninguna pareja de varones en la Argentina había tenido un hijo de esta manera.

Ahí fue cuando la generosidad de Cintia, apoyada por su marido y sus hijas, apareció en escena. Los llamó desde Mendoza y les dijo: “Yo les presto mi vientre“.

Juan Pablo nació el 4 de junio de 2015 gracias al semen de uno de sus papás, un óvulo donado por una mujer anónima y el vientre de Cintia. Por supuesto que no estuvieron solos en esta búsqueda. Fueron apoyados por la abogada Fabiana Quaini, especialista en el tema, y Sergio Pasqualini, cabeza del reconocido instituto de fertilidad “Halitus“. 

Ignacio, Juan Pablo y Leonardo. (Fotos: gentileza Infobae)

También hubo apoyo psicológico, tanto para ellos como para Cintia y su familia. Debía quedar en claro que ella sería la portadora del bebé pero no su mamá. La hija más chica de Cintia le dijo a Leonardo, cuando viajaron para el parto: “Tío, vinimos a traerte a Juampi“.

El esperado bebé nació en la clínica Otamendi, en Buenos Aires, y el parto fue presenciado por Leoanrdo e Ignacio ya que en el sanatorio entendieron que ambos eran los padres del bebé que venía en camino.

Sin embargo, la Justicia no lo ve así. Tras el nacimiento había que impugnar el acta de nacimiento en la que Cintia figura como la madre del niño. 

La jueza Mirta Agüero, del juzgado 81 de Familia de la Capital, autorizó a hacer una nueva acta de nacimiento en la que dijera que Juan Pablo era hijo de los dos padres.

Ignacio, Juan Pablo y Leonardo. (Fotos: gentileza Infobae)

Pero una fiscal, que no fue a la audiencia, apeló. Nueve meses después, la Sala E de la Cámara de Apelaciones de la Capital siguió el mismo camino. La fundamentación tiene varios puntos pero hay uno que los padres consideran “homofóbico”: “El reconocimiento del matrimonio igualitario permite que, por la vía de las técnicas de reproducción asistida, dos mujeres accedan a la filiación matrimonial respecto de un hijo nacido de una de ellas. El sistema implementado por el nuevo Código Civil no concede el mismo derecho a dos varones a ser progenitores de un niño a concebir por otra persona”.

Sostienen entonces que, según el artículo 562 del Código, “los nacidos por las técnicas de reproducción humana asistida son hijos de quien dio a luz y del hombre o de la mujer que también ha prestado su consentimiento previo”.

Lo que le dicen, entonces, es que el padre que hoy no existe legalmente como padre debería adoptarlo. “Es una muy extraña manera de proteger el interés superior del niño”, dice la abogada de la pareja.

“Es una locura -sigue Leonardo-. Para la ley, en este momento yo no soy nadie, a lo sumo el marido de su papá. Una adopción integrativa se hace cuando te ponés en pareja con alguien que ya tiene un hijo y vos te ofrecés a adoptarlo. Esto no fue así, a Juan Pablo lo soñamos los dos”. El paso siguiente es presentar un recurso extraordinario ante la Corte Suprema, que puede tomar o no el caso.

Desde octubre de 2017, existe una disposición que permite inscribir a los nacidos por técnicas de “gestación solidaria” sin tener que requerir aval judicial. Es por eso que el hermanito o hermanita de Juan Pablo, que también será gestado en el vientre de Cintia, no tendrá este problema. 






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