En Mendoza hay 80 voluntarios que participan de diferentes actividades en Mendoza colaborando con el gobierno mendocino y los municipios en las medidas de prevención no sólo desde lo médico, sino también desde otras especialidades. Actualmente forman parte de los puestos de vigilancia en los accesos de las ciudades.

Cristian Bolado es el director nacional de desarrollo organizativo y contó a Los Andes que la Cruz Roja tiene 40 líneas de acción en todo el país. "Se van ajustando a las necesidades locales. Si bien todas son importantes, las más destacadas son tres", explicó el directivo desde la sede central.

Una de las tareas destacadas es la atención telefónica para responder consulta las consultas de la gente.

También brindan apoyo para armar los alojamientos temporales de emergencia, espacios que son para acompañar a los hospitales donde, en caso de tener pacientes con coronavirus, a los alojamientos serían derivados aquellos pacientes que requieren un seguimiento pero no asistencia médica contínua. "Es para descomprimir, ayudando con servicios médicos posibles", explicó Bolado.

La tercera línea de acción que desarrollan es en los controles en los accesos a las ciudades, en los caminos interprovinciales y en las fronteras. Aquí acompañan a los organismos competentes, como la Policía o la Policía de Seguridad Aeroportuaria, para la vigilancia de las personas que ingresan al país o a una provincia. "Controlamos la temperatura y otros indicadores que sean de alarma para descartar el coronavirus", detalló.

Según contó Bolado, la filial de Mendoza es la última constituida. Esto ocurrió hace un año y medio, y si bien antes la provincia era una unidad estratégica de gestión pudiendo brindar cursos de capacitación, el hecho de convertirse en filial le permite tener un voluntariado cuyo crecimiento ha sido exponencial.

"Los voluntarios que pueden participar responden a cualquier perfil. Pueden ser médicos o enfermeros pero también personas de otras profesiones o no tener profesión de base", explicó el director.