La audiencia en la que la magistrada iba definir si la monja acusada por abusos continuaba detenida se suspendió.


La defensa de la monja japonesa Kumiko Kosaka, quien está con prisión domiciliaria, pidió la recusación de una jueza y se suspendió la audiencia en la que la magistrada iba definir si continuaba detenida.

Kumiko Kosaka está acusada como autora y partícipe primaria en episodios de vejámenes y corrupción de menores hipoacúsicos en el Instituto Antonio Próvolo de Mendoza.

Tras la recusación planteada por el abogado defensor Carlos Varela Álvarez, quien cuestionó la imparcialidad de la jueza Mariana Gardey, y que fue rechazada por la magistrada, el pedido deberá ahora ser resuelto por un tribunal superior, explicaron fuentes judiciales.

En la audiencia se iba a tratar un control jurisdiccional por la orden de detención de la monja – quien actualmente está en prisión domiciliaria – por tres de los hechos por los que se la acusa más otra imputación que se sumó días atrás.

Esta última imputación recayó contra la religiosa de origen japonés luego de que un joven detallara en cámara gesell que, cuando era niño, fue masturbado por la monja y dijera que la mujer también lo obligó a masturbarla a ella, detallaron fuentes ligadas a la causa.

Por esta denuncia el fiscal Gustavo Stroppiana la imputó por “abuso sexual agravado“.

La monja está señalada además por las víctimas por tocamientos, entregarlas a los curas para abusarlas y colocarle un pañal a una niña para ocultar hemorragias posviolación, entre otros hechos.

A principios de abril, la justicia había ordenado el cese de la prisión preventiva en tres hechos de los que está imputada Kosaka tras el pago de una caución de 2 millones de pesos. Esta medida no llegó a ser efectivizada, ya que quedó nuevamente bajo prisión domiciliaria por otros tres hechos por los que la imputó el fiscal y que iban a ser tratados este jueves.

La monja está con prisión domiciliaria.

Familiares y víctimas de los abusos en el instituto Próvolo, que se concentraron en los Tribunales de Mendoza, se mostraron aliviados porque sigue con prisión domiciliaria pero cuestionaron la recusación de la jueza por parte de la defensa y la suspensión de la audiencia.

“Vemos positivo que sigue detenida y eso nos tranquiliza”, dijo a la prensa Érica, familiar de uno de los sobrevivientes del Próvolo, pero a su vez manifestó que les “entristece este manoseo judicial por parte de la defensa con una estrategia que viene siendo bastante irrespetuosa”.

Otros imputados

En abril de 2017 se dictó el pedido de captura contra la monja que cumplía funciones de cuidadora en el albergue y estuvo detenida en el penal de mujeres de Aguas de las Avispas, en Cacheuta, hasta septiembre de 2017, cuando se le concedió la prisión domiciliaria.

Por los hechos investigados que están divididos en tres causas distintas los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho, y el empleado Armando Gómez comenzarán a ser juzgados el próximo 5 de agosto.

El quinto imputado en la causa principal fue el ex empleado Jorge Bordón (63), quien se declaró culpable de los 11 cargos en su contra en un juicio abreviado y fue condenado a 10 años de prisión.






Comentarios