La hija de una víctima de accidente de tránsito, escribió una sentida carta a dos meses de la pérdida de su mamá.


Mi mamá era Coca Gallegos, algunos la conocían por Matilde. Era una mujer activa en muchos grupos: los de acción católica, el grupo de las chicas de “la Mitre”, en la política, en la Capilla de la Merced y en la Iglesia del centro, la UEPC, la Biblioteca Popular, con sus amigas de toda la vida.

Siempre con algún tema de conversación, lectora compulsiva, disfrutaba de los mates mientras cocinaba, preparaba buenos asados y hacía varios años incursionaba en internet. Me enseñó a usar un TV con Smart y quedamos sorprendidos cuando nos comunicó que se había comprado una Tablet para leer libros, pero bueno nos tenía acostumbrados con su ánimo para sumarse a los cambios, para innovar, actualizarse, disfrutar y sobre todo, mimarnos.

Hace unas semanas estuve por Marcos Juárez y me sorprendieron dos cosas. La primera fue la cantidad de gente, de variados grupos y edades, que me saludaba y decían que me encontraban parecida a ella. Yo creo que no es tan así, creo que se la extraña y mucho, entonces todos tratamos de encontrar algo de ella, alguna señal, algún gesto, algo que nos consuele ante este desprendimiento abrupto.

Y lo otro que me sorprendió fue escuchar que “ya no se puede caminar tranquilo por la ciudad” Ante esta afirmación uno puede pensar inmediatamente en la inseguridad por robos, arrebatos. No, no….por el tránsito desenfrenado y sobre todo las motos descontroladas,.

Amigas de la Coca que comentaban que ya no salían tanto a caminar, actividad saludables si las hay. Me sorprendí que estuviera naturalizado. Marcos Juárez es inseguro y ¿ya está? ¿cómo se llegó a este punto?

Lejos estoy de pensar que todo se resuelve con una sanción desde el área municipal, creo que el tema es más complejo y que implica una trama social de usos y costumbres, de responsabilidades personales, de ciudadanía, de sentido común, de autoridad y decisiones que toman los que educan.

Me gusta caminar mi ciudad, siempre la recorro, me transporta a la niñez y la adolescencia, pero no me resigno a naturalizar que es peligroso por algo que puede evitarse. Cómo naturalizar, además si este descontrol se cobró en el lapso de una semana dos vidas, la de mi mamá y la de Inés.

Y ya pasaron dos meses, y durante este tiempo nosotros esperamos.

Hablo en plural porque es lo que sentimos en la familia ampliada: los Isuardi, los Cerón /Isuardi, las Astorga…, y me atrevería a pensar que varios de ustedes sienten lo mismo que nosotros, y también esperan.

Hace dos meses que nosotros esperamos, siempre pensado qué haría la Coca si estuviera en nuestro lugar.

Por eso estamos muy atentos, prestando mucha atención, confiando que se resolverá lo que corresponda: ni más ni menos y en un tiempo adecuado. Creo que de esto se trata: ser responsables y hacerse responsables por los actos que realizamos.

Así de simple, así de triste, sólo así….

                                                                                    María Angélica Isuardi






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