Isaías Nelson Hurtado estaba al frente de una comunidad religiosa conocida como "Ministerio Apostólico y Profético Monte Sion",


Un pastor chileno, acusado de captar a decenas de personas en condiciones de vulnerabilidad para explotarlas laboralmente y abusar de al menos tres de ellas, será juzgado a partir de este viernes junto a su pareja en Mar del Plata.

Isaías Nelson Hurtado, de 51 años, quien entre julio de 2007 y julio de 2016 estuvo al frente de una comunidad religiosa conocida como “Ministerio Apostólico y Profético Monte Sion”, con ramificaciones en países vecinos, deberá enfrentar el juicio en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 (TOF) .

Hurtado está acusado al igual que su mujer, Patricia Soledad Padilla, de 52 años, por el delito de “trata de personas con fines de explotación laboral” de al menos 20 “fieles” -en algunos casos extranjeros y en otros menores de edad -, captados mientras atravesaban situaciones de vulnerabilidad por cuestiones de salud, edad, económicas y educativas.

Como agravantes, la imputación señala “engaño, fraude, violencia, amenaza y otros medios de intimidación y coerción, abuso de autoridad y de una situación de vulnerabilidad y concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de personas sobre las que se tuvo autoridad”

También por la cantidad de víctimas, por ser ministro o autoridad de culto y por la consumación de la explotación.

Según la investigación, que estuvo a cargo del fiscal federal Nicolás Czizik y en la que intervino el juez federal Santiago Inchausti, este “ministerio” operaba desde un espacio conocido como “El Templo”, que funcionaba en el barrio San Carlos, en O’Higgins 333,

Hurtado está acusado además del presunto delito “abuso sexual con acceso carnal” de tres mujeres que eran víctimas de trata, y de haber intentado abusar de otra de ellas.

Además, fue imputado por “amenazas coactivas reiteradas”, realizadas telefónicamente desde la unidad penal federal en la que está detenido actualmente.

Según la instrucción del caso, el pastor y su mujer captaban a sus futuras víctimas durante las “reuniones del ministerio” y a través de un programa de radio, y en algunos casos les aconsejaban radicarse en Mar del Plata a personas de otras localidades.

Algunos de los fieles eran convencidos de aportar dinero a la organización y de trabajar en tareas de limpieza y en una panadería que estaba bajo su control, se les quitaban ingresos obtenidos en otros trabajos e incluso se los obligaba a tomar préstamos personales para obtener dinero.

“Ejercía un completo control sobre las vidas y acciones de las personas y les exigía el constante aporte de dinero para sus arcas por medios coactivos y/o defraudaciones”, según consta en la causa.

El juicio, que se desarrollará en el TOF de la avenidad Luro al 2400, en el centro marplatense, estará a cargo de los magistrados Roberto Falcone, Mario Portela y Alfredo Ruiz Paz, mientras que el Ministerio Público estará representado por el fiscal Juan Manuel Pettigiani.




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