Fue por un crimen en 2017. La condena será fijada en los próximos días y podrían ser de hasta 25 años de prisión.


Un jurado popular declaró culpables a un joven y a su padre acusados por el crimen de un joven ocurrido en abril de 2017 a la salida de un boliche en Mar del Plata.  Ambos podrían recibir penas de hasta 25 años de prisión, que serán fijadas en las próximas semanas, informaron fuentes judiciales.

Los doce integrantes del tribunal dieron a conocer esta noche su veredicto, luego de casi cuatro horas de deliberación, y resolvieron de manera unánime que Jorge Daniel Martínez (26), apodado “Droopy”, principal imputado por el crimen de Carlos Ibarra (24), era responsable del delito de “homicidio simple”.

A su vez, once de los miembros del jurado consideraron que el padre, Jorge Ariel Martínez (44), era culpable como “partícipe necesario“. El fallo fue notificado al Juez que condujo el proceso desde la primera audiencia, Roberto Falcone, titular del Tribunal Oral Criminal 2 de Mar del Plata.

Tras conocerse el resultado de la deliberación del jurado popular, el Juez dispuso la detención inmediata de Martínez padre, por pedido del fiscal del juicio Guillermo Nicora y del abogado de la madre de Ibarra Rubén Fernández, en tanto que el hijo había llegado al juicio con prisión preventiva, por lo que ambos fueron trasladados luego de la audiencia a la Unidad Penal 44 de Batán.

Para el Fiscal, “Droopy” asesinó de dos puñaladas en el tórax a Ibarra tras una pelea a la salida del boliche Tequila, en la localidad de Nicanor Otamendi, ubicada a 40 kilómetros de Mar del Plata. Según Nicora, durante el juicio quedó demostrado que el padre del presunto asesino ayudó a éste a atacar a la víctima y la golpeó “con un rebenque” mientras era acuchillada.

El fiscal señaló que tras una discusión dentro del local, “Droopy” fue hasta su casa y regresó al lugar en un camión junto a su padre: “Se bajó con el cuchillo en la mano y fue directo hacia Ibarra”.

“En ese momento ya no había pelea: Jorge Daniel Martínez acuchilló a Ibarra mientras su padre lo atacaba a rebencazos”, señaló.

En tanto, el abogado de la madre de la víctima, Rubén Fernández, coincidió en su alegato con la acusación fiscal, y señaló que no hubo una pelea, sino que padre e hijo tuvieron “la intención de atacar y lesionar”.

Por su parte, la defensa de Martínez hijo, encabezada por el abogado Martín Bernat, dijo que hubo “mentiras y contradicciones” en los testimonios ofrecidos por la fiscalía y pidió la absolución por considerar que actuó en “legítima defensa” para “ayudar a su hermano menor” que estaba siendo agredido.

Subsidiariamente, Bernat pidió a los miembros del jurado que contemplen las figuras de “exceso en la legítima defensa”, y también la de “homicidio preterintencional”, en el caso de que entiendan que Martínez hijo tuvo intención de herir a la víctima pero no de matarla.

El abogado Raul Ruiz, defensor del padre, dijo que “de ninguna manera” pueden considerarlo culpable “en brindar una colaboración para matar a Ibarra”, porque “cuando llegó al lugar ya había terminado todo”.

Tras los alegatos, “Droopy” pronunció sus últimas palabras: “Yo no quiero seguir preso por haberme defendido. Siempre voy a llevar la pena por haber matado a alguien. Mi padre no tiene nada que ver con esto.”

A partir del veredicto, el magistrado encabezará el próximo miércoles 28 una audiencia preliminar con las partes, para definir a continuación el monto de las penas para ambos condenados: el delito prevé entre 8 y 25 años de prisión.





Comentarios