Se trata de un proyecto que se pondrá en vigencia en el mes de junio. 


La ciudad de Mar del Plata ofrecerá a partir de junio la implantación de microchips de identificación en perros considerados potencialmente peligrosos en dependencias comunales para impulsar el cumplimiento de una normativa que exige tanto el uso de ese tipo de dispositivos como la contratación de un seguro contra terceros, informaron fuentes del área de Zoonosis.

Daniel Gagliardo, jefe de Zoonosis de la localidad balnearia, dijo que “a partir del próximo mes, los dueños de perros que puedan considerarse peligrosos por su tamaño o sus características podrán colocar en dependencias comunales este tipo de chips, para facilitar el monitoreo y el control”.

El objetivo de esta medida, según explicó Gagliardo, “es impulsar el cumplimiento de la ordenanza 22.031, promulgada en 2014, que exige que estos animales estén identificados y monitoreados”.

“El microchip tiene el tamaño de un grano de arroz, y se coloca con una jeringa debajo de la oreja, en el tejido subcutáneo. No es doloroso en absoluto”, detalló.

Cada uno de esos dispositivos cuentan con un código de identificación único, que puede ser analizado únicamente con un lector especial, y contiene información tanto del animal como de sus dueños.

Desde la promulgación de la ordenanza en 2014, este tipo de chips únicamente podían colocarse en veterinarias, pero en el municipio no están conformes con la cantidad de propietarios que cumplen la normativa.

“Muy pocos lo cumplen, por eso se avanzó con la compra de 500 microchips. Para facilitar la colocación a un precio muy bajo de 300 pesos”, dijo Gagliardo, y agregó que este sistema “permite disponer de los datos del dueño, su dirección, información de la libreta sanitaria y otros datos considerados necesarios”.

Además de este dispositivo, la ordenanza exige contratar un seguro de responsabilidad civil “para la plena cobertura de la indemnización por los daños y perjuicios que el perro pudiere provocar a terceros, el cual deberá ser presentado en el Centro Municipal de Zoonosis para su registro, dentro de los sesenta días de la inscripción del animal”.

El funcionario señaló que la normativa alcanza a “las distintas razas que por su potencia de mandíbula, musculatura, talla y temperamento agresivo puedan causar la muerte o lesiones graves a las personas u otros animales”.

La lista incluye a las razas aireadle terrier, american pitbull terrier, bóxer, bullmastif, bull terrier, doberman, dogo argentino y alemán, gran danés, gran perro japonés, mastín inglés y napolitano, ovejero alemán y belga, rottweiler, san bernardo, entre otros, así como a sus cruzas.




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