Son radares móviles secundarios de vigilancia utilizados por la Fuerza Aérea Argentina en el conflicto bélico y ahora modernizados con nuevas tecnologías por la estatal Invap.


Los TPS 43, radares móviles secundarios de vigilancia que fueron utilizados por la Fuerza Aérea Argentina durante la guerra de 1982 las islas Malvinas, siguen hoy en servicio luego de haber sido modernizados con nuevas tecnologías por la estatal Invap, luego de años sin mantenimiento.

El brigadier Guillermo Saravia, licenciado en Sistemas Aeronáuticos y Aeroespaciales y director de Sensores Radar de la Fuerza Aérea, dijo que los radares TSP 43 “eran tope de gama cuando fueron adquiridos“, a fines de la década de 1970.

“Son transportables, lo que implica la capacidad táctica de llevarlos a cualquier lugar, armarlos rápidamente y ponerlos en operación”, su uso es “netamente militar” y su capacidad de acción “no lo podría dar un radar fijo”, remarcó.

“La Argentina compró seis con el propósito de equipar a las Fuerzas Armadas con la última tecnología. Su bautismo oficial fue el 2 de abril, en la guerra de Malvinas“, apuntó Saravia, uno de los controladores en islas durante el conflicto bélico de 1982 con los británicos.

Durante la guerra, la Fuerza Aérea desplegó un radar en las islas, otros en Río Gallegos, en las ciudades de Comodoro Rivadavia (Chubut) y Río Grande (Tierra del Fuego), mientras que los dos restantes quedaron como reserva logística y de banco de pruebas.

Saravia recordó que el TPS 43 “era el arma principal de detección y vigilancia con la que contaba el centro de información y control” de la Fuerza Aérea, a la que el radar “brindaba el 80% de la información importante” durante el conflicto.

“La tarea principal del radar fue el apoyo del puente aéreo desde el continente a Malvinas. Nuestro trabajo era organizar el tránsito que llegaba a Puerto Argentino”, agregó.

Recordó que fue utilizado desde el 1 de mayo, cuando comenzaron los combates, hasta el 14 de junio, cuando concluyó la guerra.

“El radar controló todas las misiones que vinieron desde el continente para defender la guarnición de Puerto Argentino del ataque británico. Ese día, 1 de mayo de 1982, fue el bautismo del TPS 43″, comentó.

Una vez finalizada la guerra, el radar que Saravia controló en las islas fue destruido por soldados argentinos para evitar su reutilización.

“Según lo que pude averiguar, los ingleses se lo llevaron, lo repararon y hace unos años supuestamente lo habrían vendido a la Fuerza Aérea paquistaní“, declaró Saravia.

Los radares TPS 43 estaban a punto de quedar obsoletos hasta que el Invap supo de sus existencia y tras un acuerdo con la Fuerza Aérea comenzó su modernización.

“Primero se definió armar un prototipo de radar secundario al que llamamos RSMA (Radar Secundario Monopulso Argentino), para usar en el tránsito aéreo civil. Luego avanzamos con un radar primario al que bautizamos RPA (Radar Primario Argentino), del que fui encargado del proyecto”, mencionó Saravia.

Luego del trabajo en conjunto, se vio la necesidad de contar con radares tácticos, “algo indispensable para las Fuerzas”, dijo en referencia a que se propuso a Invap que modernizará los TSP 43 ya que eran móviles.

“En 2014 la Fuerza Aérea entregó un TSP 43, y tras evaluarlo comenzaron los trabajos. En 2015 el primer radar modernizado entró en operación”, indicó.

En diciembre próximo se cumplen 40 años de servicio de los radares TSP 43, “los cuales se desplegaron en 52 ciudades argentinas“, puntualizó Saravia.





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