Un excombatiente goyano recibió los guantes que había usado en Malvinas de manos de una joven bonaerense y en nombre de su abuelo.


 “Quiero compartir con mis amigos lo que recibí de la nieta de un señor que guardó durante 37 años uno de los guantes que tiré al regreso de Malvinas, para que le avisen a mi familia que había regresado con vida, ya que estuvimos incomunicados hasta el 23 de junio, sin que nuestros padres supieran qué había pasado en los últimos días de combate”, fue el mensaje que difundió Dacio Agretti desde Goya la semana pasada, y desde entonces las sorpresas y encuentros emocionantes lo llevaron a vincularse con una parte de su pasado que no creía posible volver a encontrar.

“Hola Dacio. Te escribo en nombre de mi abuelo, quien hace unos 40 años atajó y atesoró tu guante. Para él fue siempre un honor y un privilegio poder conservarlo, ya que no tiene nada más que respeto y orgullo por aquellos que defendieron nuestro país. Le encantaría que volviera a su dueño, si es que le interesa recuperarlo. De todas formas, le mando un saludo”, escribió Florencia, nieta de un hombre de 87 años que vive en Villa Ballester, provincia de Buenos Aires.

Unos 37 años después, los guantes que el excombatiente Dacio Agrietti había arrojado al regresar de las islas Malvinas volvieron a él, gracias a la buena voluntad de esa familia, que los había conservado. El entonces joven soldado se había desprendido de sus guantes con un mensaje: “Soy Dacio Agretti, vivo en Calle 9 Nº 68, Avellaneda, Santa Fe. Escriban, puedo contarles algunas cosas”, decía el texto que acompañaba a la prenda. La idea de Dacio fue enviar un mensaje a su familia, para hacerles saber que estaba con vida.

“Me decidí a escribir dos notitas con mi dirección pidiendo que escriban a mi familia y les avisaran que volví vivo; las coloqué dentro de los guantes de lona que usábamos en Malvinas y cuando nos trasladaban en los camiones los tiré en un semáforo a uno y al otro más adelante. Y eso dio sus frutos, una persona lo alzó en ese momento y lo guardó durante 37 años”, contó el excombatiente a medios locales.

La familia Andrada, desde Villa Ballester, conservó los guantes. Agretti planea conocerlos, tras recibir un mensaje por la red social de Facebook por parte de la nieta de Carlos, llamada Florencia. “El abuelo de la chica le pidió que me ubique y que busque la forma de entregarme el guante, estoy esperando ansioso el momento de encontrarme con ellos porque voy a viajar a estrecharme en un abrazo con este abuelo”, manifestó.

Detrás de ese guante, mi papá y la vida nos regalaron, después de tantos años, la amistad de una hermosa persona”, le escribió tras el encuentro Marcela Andrada, la hija del hombre que conservó los guantes. Al compartir la historia del encuentro en las redes sociales, cientos de mensajes fueron “posteados” en el muro de Dacio.

“Las veces que te habrás preguntado qué pasó con tus guantes”, reflexionó una persona. “Eternamente agradecidos a nuestros héroes”, expresó otra. La emoción que desencadenó el hallazgo sigue teniendo repercusiones, a pesar de que el primero de los mensajes de Florencia había llegado a Dacio hace más de una semana.

Agretti es santafesino, estudió arquitectura en Resistencia, y en la actualidad vive en Goya, casado con la concejal Laura Manassero.





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