Así lo aseguró la hermana de la víctima. Los familiares insisten con que hubo una tercera persona en el crimen. 


El caso de Gisella Solís, la odontóloga que estuvo desaparecida más de dos semanas y que conmocionó a todo el país, sigue dando de qué hablar. Actualmente se dio a conocer que los exámenes toxicológicos que le hicieron al cuerpo de la mujer, hallado asesinada y enterrada, confirmaron que la mujer fue envenenada antes de morir. 

Me da la impresión de que ella nunca se enteró de lo que estaba pasando. Creo que él la atacó cuando ella estaba durmiendo”, aseguró la hermana de la víctima, Mariela Solís Calle, quien habló con Crónica y relató la novedades del caso.

Según confirmaron desde TN, en el cuerpo de la víctima se halló Metomilo, un insecticida que resulta eficaz frente a chinches, chicharritas, pulgones, mosquitas blancas, numerosas larvas de Lepidópteros, y gran cantidad de insectos. El mismo componente que encontraron en poder de Abel Casimiro Campos, quien fuera la pareja de la víctima hasta último momento.  

Por su parte, la familiar, también comentó una hipótesis que tienen ellos que consta con que en el crimen participó una tercera persona: “No creo que haya actuado solo. Gisella era grandota y él tenía problemas en uno de sus brazos. No podría haber bajado solo por las escaleras de la casa de mi hermana. Solo no la hubiese podido cargar, además cualquiera lo hubiese detectado”.

Según Mariela, Campos actuó de madrugada y luego continuó con sus movimientos con normalidad. “No había necesidad de lastimarla. Igual pongo todo en manos de la Justicia, sé que la doctora Medina se va a encargar”, confió a Crónica. 






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