La madre del menor denuncia que las autoridades no dan respuestas y que para él "el establecimiento educativo es un infierno. 


Un alumno de la Escuela Primaria 18 de Gonnet dejó de ir a clases porque sufre acoso escolar hace más de un año. Al no obtener respuesta por parte de las autoridades, la madre del menor decidió realizar la denuncia correspondiente ya que para su hijo “el establecimiento educativo es un infierno”. 

El menor está cursando sexto grado y desde el jueves no concurre a clases, como consecuencia de “las agresiones que ha sufrido por parte de compañeros, docentes y directivos, que transformaron su estadía en el establecimiento educativo en un infierno”. 

Según detalla El Día, los padres del niño hicieron presentaciones administrativas ante la jefatura distrital de Inspección y el colegio, pero además radicaron una denuncia penal. Aunque desde el establecimiento educativo señalaron que “la madre del alumno recién informó el lunes sobre los presuntos casos de agresión al estudiante”, por lo que hoy habían sido citados los padres “para iniciar el camino de resolución del conflicto”.

Mi hijo ha sufrido un infierno varias veces y ha regresado llorando de la escuela por distintas situaciones que padeció en el aula. Fue golpeado por compañeros del colegio y no ha recibido contención por parte de maestras y directivos”, detalló Cecilia de Tezano Pinto.

Al mismo tiempo contó una complicada situación que el niño atravesó por la directora: “La propia directora del colegio entró un día al aula y preguntó a los compañeros de mi hijo si lo querían y de ser así que levantara la mano. Temerosos por la situación ninguno de los compañeros se animó a levantar la mano, porque en el mismo grado estaba el hijo de la propia directora y temían alguna represalia. Como conclusión, mi hijo terminó destrozado porque la máxima autoridad del colegio generó un momento de discordia y violencia psicológica que lo llevó a pedirme que no lo llevara más al colegio”.

Luego de ese difícil momento, los compañeros se acercaron y le dijeron que lo querían pero “que los perdonara porque la situación era muy fea”. Esto se produjo el año pasado, razón por lo cual realizaron una denuncia pero no tuvieron respuestas y este año “lejos de resolverlo, una maestra se refirió a mi hijo diciéndole que lo único que hacía era rascarse, con palabras groseras”.

Los que hizo que decidieran que el menor no vaya más al colegio fueron las agresiones que sufrió: “En las últimas semanas en más de una oportunidad lo retiré golpeado a mi hijo y no me dan garantías de que el chico lo pase medianamente normal en la escuela, que debe ser un lugar seguro para él, no un tormento”. Pero ahora la familia está en una disyuntiva ya que falta poco para que termine la primaria pero no tiene las garantías que su hijo necesita.

Al mismo tiempo, la mujer comentó que al acercarse a la escuela para obtener una solución, la directora le dijo “que lo que podía hacer era cambiarlo de grado y en los recreos tenerlo en dirección para que nadie lo golpeara”. “Esa respuesta no me generó confianza y decidí hacer público el caso para que las autoridades correspondientes tomen una decisión y ayuden a mi hijo a terminar las clases de la mejor manera posible”, señaló.

Si bien desde el colegio informaron que la denuncia penal fue desestimada “y no se llamó en ningún momento a los directivos ni docentes para que declaren al respecto”. Y señalaron que “se van a investigar los dichos de la madre para establecer qué fue lo que ocurrió en el colegio y qué medidas se pueden adoptar para solucionar la situación planteada”.




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