Una platense denunció 12 veces a su ex por violencia de género, pero terminó condenada ella por no dejarlo tener contacto con su hija de siete años. Esta decisión fue tomada por el Juzgado Correccional N°3.
Si bien Melina Cruz no irá presa, la jueza María Victoria Labombarda ordenó que realice un tratamiento psicológico y psiquiátrico, detalla El Día. Esto debe realizarse durante el lapso que dure el proceso de revinculación familiar de Lucas Grippo con la menor.
#LaPlata Condenaron a dos años de prisión en suspenso a Melina Cruz por impedirle al padre de su hija poder verla. Cruz también está siendo investigada por falsa denuncia contra Lucas Grippo a quien acusó de violencia de género y se comprobó que era mentira. pic.twitter.com/ogtE4g7xeC
— Fernando Tocho (@nandotocho) June 10, 2020
La sentencia se basa en que la mujer de 30 años no cumplió con lo establecido por el tribunal familiar e impidió que la niña vea se vincule con su padre. El año pasado la situación se agravó cuando Cruz denunció a su ex por increparla en la calle y cortarle el cuello con una trincheta.

Luego de esta denuncia, Grippo estuvo preso 59 días y lo liberaron por falta de mérito aunque siguió vinculado a la causa. El giro se dio cuando el Juzgado Correccional N°2 pidió que se investigue a la denunciante y al familiar que declaró a su favor. Este juicio y el otro, siguen pendientes.
En cuanto a la causa por el impedimento de contacto entre padre e hija, la perito de la Asesoría Pericial Verónica Silva Acevedo, señaló que Cruz es "capaz de manipular cualquier situación con tal de salir favorecida" y agregó que era capaz de haberse "autolesionado para obstruir de ese modo la revinculación" de Grippo con la nena.
