El policía fue encontrado durmiendo en evidente estado de ebriedad, dentro del auto. Una agente quiso impedir que huyera y sufrió lesiones.


Un llamado al 911 alertó de la situación en la calle 53 entre 10 y 11, sobre una persona desvanecida en el interior de un vehículo. Al llegar al lugar el comando de patrullas, a cargo de tareas preventivas en la vía pública, comprobó la veracidad de la denuncia.

Cuando los agentes se acercaron al vehículo advirtieron que había una persona en su interior y comenzaron a llamar su atención.  Una agente se acercó a la ventana de la posición del conductor y comenzó a tocar el vidrio con los nudillos. 
Dentro del auto el hombre no se despertaba ni tenía intención de interactuar con los uniformados que habían acudido ante la alarma del sereno de la obra.   La insistencia de la agente seguía sin lograr el efecto que esperaba el procedimiento. El hombre sentado en la butaca de conductor continuaba inmóvil, los efectivos resolvieron abrir la puerta y es ahí cuando dió indicios de respuesta. El hombre comenzó a despertarse de su estado y no mostró disposición.

lugar donde detuvieron al subcomisario

En un “evidente estado de ebriedad” recobró la conciencia y comenzó a hablar con los efectivos. El diálogo se produjo en un tono de incomodidad. La versión de la investigación policial señala que estaba “ofuscado”, no respondía a las preguntas de los agentes y rechazaba su accionar, que buscaba determinar, entre otras opciones, si había sido víctima de una situación delictiva en la calle. Frente a esa resistencia, los uniformados insistieron con el interrogatorio pero encontraron como respuesta un intento del subcomisario por huir del lugar.

La mujer policía advirtió esa intención y se arrojó hacia el interior del vehículo con el objetivo de alcanzar las llaves y quitarlas del contacto. De manera que el auto no se moviera.

Según la Policía: “el subcomisario se negó a realizar el test de alcoholemia en la seccional”. El informe de los policías indica que pese a esa acción de la mujer, el subcomisario (sus iniciales son L.M.T) logró poner en marcha el motor y comenzó a moverlo lentamente. La escena se cargó de dramatismo porque la agente estaba con medio cuerpo en el interior y sus piernas todavía apoyadas sobre el pavimento.

El Ford Focus anduvo diez metros y la agente logró frenarlo, quitando las llaves. Una fuente de Tribunales indicó que el hombre se dirigió con fiereza a sus colegas, indicando que era subcomisario y se desempeñaba en la Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI).

La actuación iniciada en la comisaría quedó caratulada como delitos de  resistencia a la autoridad y lesiones, por lo que la fiscal María Eugenia Di Lorenzo (UFI N° 17) ordenó dejar aprehendido al subcomisario quien, además, se había negado a realizar el test de alcoholemia.

Desde Asuntos Internos, el organismo que investiga faltas en el ejercicio de la función policial, ordenó la inmediata desafectación del subcomisario, quien se venía desempeñando en la Dirección de Asistencia Operacional.





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