Cuestionan en el Congreso la medida que pone en jaque a los cultivos de banana de Jujuy y Salta
El diputado Juan Brügge propone exigir informes al Poder Ejecutivo por una derogación de barreras fitosanitarias que amenaza a las economías regionales.


El diputado nacional Juan Fernando Brügge presentó en el Congreso un proyecto de resolución para requerir formalmente que la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación dé explicaciones sobre la controvertida resolución n° 114/2026.

La iniciativa busca que el Poder Ejecutivo informe de manera detallada las razones de la eliminación de regulaciones históricas, alertando sobre el grave impacto potencial que la pérdida de controles sanitarios puede provocar sobre los cultivos de banana del país.
Al fundamentar la presentación, el diputado cordobés planteó que la medida gubernamental “tiene la potencialidad cierta y verificada de provocar daños a la producción frutihortícola nacional, en varias dimensiones”, ya que la polémica normativa oficial deja sin efecto un conjunto de marcos regulatorios acumulados durante más de dos décadas.

Según detalló Brügge, “con el dictado de la resolución 114/2026 por parte de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca se derogan ocho normas fitosanitarias dictadas entre 1992 y 2013, surgiendo como único argumento que su objetivo es simplificar el marco regulatorio del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), eliminando controles considerados obsoletos”.
En ese contexto, advirtió que la norma “incluye disposiciones sobre el ingreso de bananas al NOA y el uso de registros fitosanitarios antiguos, que se dejan sin efecto”, con lo cual terminarán “viéndose fuertemente afectados los productores de las provincias de Salta y Jujuy”.
Por ello es que “la medida generó inmediatamente fuertes reclamos de parte de gobernadores y productores del Noroeste Argentino, por el cierto riesgo sanitario a la producción de bananas entre otros aspectos, por posibles ingresos de plagas como la sigatoka negra, que afectarían las plantaciones locales”, señaló el legislador del bloque Provincias Unidas.
Fundamentó luego el estado de alerta afirmando que “la seria preocupación de los Gobernadores de Jujuy y de Salta y productores del NOA tiene su razón de ser, ya que la sigatoka es una enfermedad fúngica destructiva, que afecta las hojas de los cultivos de banano y plátano, causada por el hongo Mycosphaerella fijiensis.”.

Esa afectación “reduce la fotosíntesis, provocando pérdidas de hasta el cincuenta por ciento en el rendimiento, y acelera la maduración prematura de los frutos”, cuadro que es “denominado también ‘el mal de Panamá’ por su origen de mayor expansión”.
En relación con los perjuicios de fondo, Brügge cuestionó con dureza la falta de sustento técnico y la ausencia de diálogo con los actores productivos golpeados por la decisión.
“La pérdida del poder de policía fitosanitario sobre plagas que se propagan en otros países, por abandono de los controles, deviene en una irresponsabilidad clara de las autoridades nacionales, al no contarse con estudios específicos sobre el particular, ni con un consenso de los sectores productivos, muchos de ellos pequeños, que fomentan y mantienen las economías regionales, quedando expuestos los productos argentinos a una degradación fitosanitaria y económica sin precedentes”, aseveró.

Ante este panorama, insistió en que “se requiere urgentemente la información solicitada en el proyecto de resolución que he presentado, para poder tomar, a tiempo, las medidas que correspondan para evitar daños irreparables a los pequeños productores en las diferentes provincias afectadas en sus cultivos regionales”.
Con igual tono, el legislador que preside la Comisión de Comercio de la Cámara baja rechazó de forma tajante el argumento oficialista que califica a las inspecciones sanitarias como trámites perimidos.
"Las barreras y controles fitosanitarios existen en todas partes del mundo, y responden a criterios de salud, medio ambiente y producción. En todo ello no hay nada de obsoleto, toda vez que las plagas y enfermedades van mutando constantemente, y el Estado no puede estar ausente en su rol de protector de los altos intereses de la Nación", concluyó Brügge.