La doctora Guzmán, heredera política del fundador del Movimiento Popular Jujeño (MPJ), hace campaña por Morales-Haquim. La grieta alcanzó al tradicional partido provincial


Para las elecciones generales de 2015 uno de los socios fundadores de la alianza Cambia Jujuy fue el histórico partido del exgobernador Horacio Guzmán, el Movimiento Popular Jujeño (MPJ), que con ello ratificaba su afinidad con el radicalismo, el socialismo e incluso con sectores disidentes del justicialismo.

Dos años más tarde, en vista de los comicios legislativos de 2017, nuevamente el partido de la calle Senador Pérez suscribía lealtad a los principios, postulados y propuestas del frente liderado por Gerardo Morales y Carlos Haquim, espacio que en sus listas de candidatos llevó nombres de dirigentes emepejotistas.

Pero los tiempos cambiaron -o mejor dicho, la opinión de algunos dirigentes- y en esta próxima elección provincial la sigla MPJ ya no figura en el listado de componentes de Cambia Jujuy, producto de una deserción que causó cierta sorpresa en el oficialismo.

Así las cosas, por el contrario la principal figura del partido, la doctora Cristina Guzmán, no sólo desautorizó la decisión adoptada por dirigentes partidarios sino que su posición personal es de incondicional apoyo a la fórmula de Cambia Jujuy, que va por la reelección, tanto que por estos días está recorriendo el interior provincial acompañando la campaña proselitista del oficialismo.

Consultada por Vía Jujuy la diputada nacional (mc) y actual embajadora argentina ante la Cobinabe confirmó que “andamos caminando la provincia para ver y conversar con la gente, directamente, como lo hicimos siempre, escuchando sus opiniones, sus necesidades, sus inquietudes, sus problemas en su propio lugar”, pero también porque “siento el compromiso de salir a decir lo que verdaderamente piensa la mayoría en el MPJ”.

“Es que no se aplicó la democracia interna -se quejó-, no se convocó a los órganos partidarios” para tomar la decisión de continuar o no en el frente gobernante, de manera que “he decidido salir personalmente a hablar con cada uno de nuestros afiliados para poner las cosas en su lugar”, expresó.

Cristina Guzmán desautorizó de plano a los dirigentes que sustrajeron al Movimiento Popular Jujeño de la conformación del frente Cambia Jujuy.

Dijo también estar embarcada en el propósito de llegar con su mensaje “a los indecisos, a los que están pensando cómo usar bien su voto”, para transmitirles su convicción de “apoyar a Gerardo Morales, a ´Chuli´ Jorge aquí en la ciudad, a (Julio) Bravo en San Pedro y los demás candidatos” de Cambia Jujuy.

No hizo falta preguntarle por esa vocación de “caminar la provincia” porque no obstante la calma cadencia de su conversación, sin pausa declaró: “Nada de democracia ´tuitera´. Las redes (sociales) pueden ayudar, pero jamás suplantar el salir a ver a la gente, no pueden suplantar el mano a mano, el contacto con las personas con sus distintos problemas en las diferentes regiones de la provincia”.

Seguramente apelando a su larga experiencia en el terreno, también articuló una contundente reflexión. “La política no es una probeta, no es un tubo de ensayo para hacer pruebas”, dijo la entrevistada, y en cambio propuso puro pragmatismo: “Primero hay que ver si algo sirve a la Provincia. Y la gobernación de Morales sí sirve. Ya hemos vivido treinta años de atraso. Este gobierno ha traído paz, desarrollo, trabajo”, le reconoció.

También puso en relieve que “ha puesto en marcha proyectos en litio, energía solar, en turismo; se empeñó en exhibir nuestra cultura, en dar capacitación a los jóvenes, en crear puestos de trabajo digno”, enumeró.

Con todo esto, sostuvo que la gestión iniciada en 2015 “es una bisagra para dejar atrás el pasado, de ser una de las últimas provincias a ser una de las primeras” y afirmó que la clave es “seguir por el camino de la paz social”, en lo cual “tenemos responsabilidades como jujeños”.

Sin salir de ese plano, envió un mensaje al electorado. “No tenemos que tener -dijo- una ´Legislatura de la obstrucción´, sino una Cámara que acompañe el desarrollo”, algo que “se ve por ejemplo en San Pedro y en muchas otras localidades” porque “estamos ejerciendo federalismo interno”, celebró.

En tiempos en los que la “grieta” provoca situaciones como la que vive su propio partido, la doctora Guzmán no renuncia a pensar que “la política es diálogo, es compatibilización”, por lo que destaca la sinergia de la dupla Morales-Haquim.

“Aunque sean de ideologías diferentes, en una fórmula es muy bueno si los dos tienen en claro un modelo de provincia. Se puede dialogar cuando los dos quieren lo mismo”, resumió, no sin insistir con que “es importante que los acompañen legisladores con cabeza abierta”, concluyó.






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