La mandataria se comunicó con Paulo Moura, gerente de la planta para rever el cierre de la empresa, sin embargo el fin de las actividades es una acción de la multinacional brasileña sin vuelta atrás.


Frente a la situación generada en la empresa MWM, debido a la decisión de la firma de cerrar su planta radicada en nuestra ciudad, la intendente Mariana Ispizua tomó contacto con el gerente de la planta, Paulo Moura, para intentar una revisión de esa drástica medida.

Sin embargo, la gestión fue infructuosa, toda vez que el levantamiento de la sede de MWM en Jesús María es una decisión corporativa, tomada en Brasil, y tiene carácter irrevocable. Así se lo indicó el propio Moura a la intendenta.

Ispizua en MWM Internacional – Archivo 2018 (Gentileza Mas Radio)

Inclusive, para insistir con que no hay marcha atrás posible, la empresa señaló que ya fueron depositadas las indemnizaciones de ley (con un aumento correspondiente a setiembre) para un total de 74 empleados, mientras que otros 15 trabajadores seguirán vinculados durante un tiempo más, hasta que se concrete el cierre definitivo.

“Lamentablemente es una decisión que tomaron los directivos de MWM en Brasil, sobre la cual no tenemos ninguna posibilidad de incidir. Nos solidarizamos con todos los trabajadores que atraviesan esta difícil situación”, indicó la intendente.




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