El municipio volvió a ofrecer un 5 por ciento de aumento al básico y negociar un nuevo no remunerativo, pero la propuesta fue rechazada por los trabajadores.


El conflicto salarial que ya lleva seis días de paro por parte de los empleados municipales de Jesús María parece no tener fin.

En la mañana de este martes, la intendente Mariana Ispizua, que se encontraba de licencia por vacaciones, retornó formalmente a sus funciones para ponerse al frente de la negociación salarial.

Según explicó la mandataria jesusmariense el ofrecimiento por parte del Ejecutivo, contempla un 5 por ciento de aumento al básico y la negociación de un nuevo monto no remunerativo.

“La propuesta fue rechazada inmediatamente, ellos piden un 20 por ciento y posteriormente seguir negociando” dijo Ispizua.

La intendente manifestó que permanentemente ha existido el dialogo entre las partes y que las medidas de fuerza son extremas por parte de los trabajadores.

“Les he manifestado que acepten este porcentaje para destrabar el conflicto y continuar trabajando posteriormente en mejorar la escala salarial, no podemos dar un aumento que no podemos pagar” explicó.




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