Sustentabilidad: cómo es la hoja de ruta de las empresas con impactos positivos

El ciclo “Voces que suman” abordó las experiencias de Holcim, Telecom, Libertad y Grido. Innovación, triple impacto y la importancia de medir. Incentivos del sector público para la bioeconomía y la mirada experta de Prem Zalzman, de Kolibri.

Sustentabilidad: cómo es la hoja de ruta de las empresas con impactos positivos
Interacción. En el panel de cierre participaron Fabián López (ministro de Servicios Públicos de Córdoba), María Constanza Ferrer (Telecom) y Belén Daghero (Holcim). La moderación estuvo a cargo del periodista Daniel Alonso. (Javier Ferreyra/La Voz)

Aun con las dificultades que impone la coyuntura económica, el paradigma de la sustentabilidad sostiene y guía una porción cada vez más importante de las agendas de empresas, organizaciones y gobiernos.

El cambio climático no sólo impacta en nuestros ecosistemas, también está modificando el entorno productivo, con nuevas regulaciones y consumidores cada vez más exigentes. Los mercados financieros tampoco son ajenos.

Hasta el mismísimo Larry Fink, CEO de BlackRock (la empresa de gestión de activos más grande del mundo y conocida aquí por operar carteras de muy alto riesgo), viene advirtiendo que invertirán en las organizaciones que “prioricen” las cuestiones ambientales.

Es más, entiende que los próximos “unicornios” (firmas con valoraciones superiores a U$S 1.000 millones) no serán tecnológicos, sino compañías que den soluciones a los desafíos de la sustentabilidad, englobados en los criterios ESG (ambiental, social y de gobierno corporativo, según sus siglas en inglés).

Y es que ya no se trata sólo de asumir compromisos, sino de dar respuestas concretas y profundizar en las herramientas que miden las consecuencias de las acciones (positivas y negativas), con un nuevo marco de incentivos en el que los gobiernos, las empresas y las organizaciones del tercer sector dialogan para acelerar el triple impacto, en el que conviven el valor económico, la mirada social vinculada a la inclusión y la equidad, y la huella ambiental.

Con este telón de fondo, una nueva edición del ciclo “Voces que suman” apuntó a repensar la sostenibilidad, propuesta que se desarrolló en el auditorio Carlos Ortiz, de La Voz, con público invitado especialmente, además de la transmisión vía streaming a través de la plataforma de este medio y, en forma simultánea, por Los Andes (Mendoza) y la red de Vía País.

Hubo paneles en los que participaron Diego Sabat (director de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Grupo Libertad), Francisco Achával (director de Operaciones y Logística de Grido), Belén Daghero (gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo Sostenible de Holcim), Fabián López (ministro de Servicios Públicos de la Provincia) y María Constanza Ferrer (gerente de Sustentabilidad de Telecom Argentina).

Además, Prem Zalzman, cofundador y director de Innovación Estratégica de Kolibri, brindó una charla que abordó el cruce entre innovación y triple impacto. La moderación estuvo a cargo del periodista Daniel Alonso, coordinador del ciclo que cuenta con la producción ejecutiva de Sebastián Gilli y la colaboración de Marcela Rosatti.

EXPERIENCIAS. Diego Sabat, de Grupo Libertad, y Francisco Achával, de Grido, explicaron los incentivos que guian a las prácticas de sustentabilidad en sus compañías. (Javier Ferreyra/La Voz)
EXPERIENCIAS. Diego Sabat, de Grupo Libertad, y Francisco Achával, de Grido, explicaron los incentivos que guian a las prácticas de sustentabilidad en sus compañías. (Javier Ferreyra/La Voz)

Datos y efecto multiplicador

En plena era de transformación digital, la gestión y “gobernanza” de los datos no sólo ayudan en el diagnóstico, sino que colaboran para redefinir las hojas de ruta. Es lo que experimenta Grupo Libertad con su programa de eficiencia energética, que le permitió convertirse en la primera firma de retail en el país en certificar la norma ISO 50.001 en uno de sus locales.

La compañía aspira a que en 2025 todas sus tiendas del país cuenten con ese aval. A fines de 2021, además, comenzaron a medir la huella de carbono, que mostró que el 85% de las emisiones provienen del consumo energético. “Si no hubiésemos trabajado en la eficiencia, hubiera sido peor. Hemos reducido un 30% el consumo de energía y fuimos la primera compañía en explorar las renovables, comenzando por la eólica”, explicó Sabat.

En el caso de Grido, Achával detalló la experiencia de las heladerías sociales, que les permitió llegar con una propuesta de negocio inclusiva para sectores vulnerables. De los mil locales que tienen, el 80% está a cargo de mujeres amas de casa que, además de generar un ingreso, asumen un empoderamiento emprendedor.

La empresa sumó a sus franquiciados tradicionales en todo el país al proyecto, expandiendo el impacto social, que se refuerza con educación financiera y acciones solidarias.

Bioeconomía y huellas positivas

En el segundo panel, el ministro López planteó que el Gobierno provincial desplegó una serie de acciones –en alianza con los sectores privado y científico– para promover la bioeconomía como nuevo paradigma productivo.

También ponderó otras acciones, como los avances en el uso de biocombustibles, los medidores inteligentes con los que contará la Epec y la importancia de que la provincia tenga la mitad de la potencia de la generación distribuida de energía del país y el mismo porcentaje de autogeneradores.

Además, describió la propuesta para la subasta de créditos de carbono, que apunta a tener “un paraguas mayor para otras iniciativas, para que existan otros atributos ambientales que permitan aportar una transición energética y económica”.

Belén Daghero, por su parte, destacó los cuatro pilares que guían las acciones sustentables de Holcim: el cambio climático (“¿cómo hacemos para reducir CO2?”); la economía circular (cuentan con la empresa Geocycle que procesa residuos sólidos); agua y naturaleza, y personas. Cada uno de esos verticales tiene una hoja de ruta propia.

A la vez, la compañía mide su huella de carbono desde 2019. Desde entonces, se redujo 7%, según reveló Daghero. En tanto, como parte de la tarea de “rehabilitación” de los lugares donde desarrollan actividades productivas, este año llevan plantados ocho mil árboles.

En el caso de Telecom, María Constanza Ferrer describió los protocolos internacionales a los que se ha adherido para orientar y compartir las prácticas sustentables.

En esa línea, señaló que medir y cumplir con las exigencias de sustentabilidad ya es parte de la reputación de las compañías a nivel global: “La sostenibilidad es un atributo inherente al cambio y forma parte del ADN de la empresa. Hace 15 años que está incorporada”, explicó.

Todo el inventario de huella de carbono de la empresa se sube a una plataforma global para hacer pública la información que, para una compañía que cotiza en los mercados bursátiles, ya tiene valor económico.

Además, Telecom está involucrada en otro proyecto de un grupo de trabajo internacional que nació en 2015 para que las firmas divulguen cómo el cambio climático impacta en sus finanzas. “En Europa se analiza que podría ser mandatorio en 2024 para las que cotizan en bolsa; ya contamos con un equipo interdisciplinario que pondera los riesgos”, contó Ferrer.

EXPOSICIÓN. Prem Zalzman, de la consultora Kolibri, aportó claves y herramientas para gestionar la sustentabilidad en las empresas. (Javier Ferreyra/La Voz)
EXPOSICIÓN. Prem Zalzman, de la consultora Kolibri, aportó claves y herramientas para gestionar la sustentabilidad en las empresas. (Javier Ferreyra/La Voz)

Prem Zalzman: convertir desafíos en oportunidades

Formado en gestión ambiental, energética y de la innovación, Prem Zalzman está convencido que “las temáticas ambientales deben atravesar a la compañía; es una variable –tanto la ambiental como la social y económica– que se debe integrar en los negocios de manera innovadora”.

El cofundador y director de Innovación Estratégica de la consultora Kolibri sostuvo que el modelo “bani” (acrónimo en inglés que significa frágil, ansioso, no lineal e incomprensible) obliga a repensar las estrategias, a trabajar con atención plena y con interdependencia.

Zalzman repasó que en agosto último se consumió la capacidad del mundo para ser sostenible este año; en la Argentina, eso ocurrió el 24 de julio. En los últimos 50 años se duplicó la población mundial y esa dinámica impactó en el consumo. En este contexto, “los usuarios cada vez piden más producción sostenible y cada vez tienen más canales para expresarse”.

Su consultora diseña estrategias ambientales de alto impacto adaptadas a modelos de negocios y, a través de la innovación, apuntan a la circularidad y a la reducción de emisiones de carbono.

El especialista señaló que la innovación es clave para “convertir los desafíos en oportunidades” y añadió que “no es ético, no es lógico” que una empresa no incorpore en su agenda la temática ambiental.

Sin embargo, advierte que hay que hacerlo con una “visión sistémica” que mire “cómo nos vinculamos con nosotros mismos, con otros y con la naturaleza”. Esa mirada deriva en una vinculación con la cadena de valor aguas arriba y aguas abajo. “Hay un cambio de paradigma; hoy se piensa en este modelo de triple impacto”, sintetiza.

Los ingredientes clave para innovar que dejó el experto son: visión y objetivos de la compañía traducida en acciones e indicadores; cultura intraemprendedora (aportes que pueden derivar en nuevos desarrollos de la empresa); aporte externo (recursos que llegan de aliados y que complementan lo propio); romper silos (interacción entre áreas y equipos), y capital paciente (hay innovaciones que llevan tiempo; hay que esperar el retorno de la inversión).

Panelistas

Fabián López, ministro de Servicios Públicos de Córdoba

Ministro. Fabián López, a cargo de la cartera provincial de Servicios Públicos con incidencia en la infraestructura y gestión energética. (Javier Ferreyra/La Voz)
Ministro. Fabián López, a cargo de la cartera provincial de Servicios Públicos con incidencia en la infraestructura y gestión energética. (Javier Ferreyra/La Voz)

“La transición energética incluye un nuevo modelo económico. Hace seis años, Córdoba fue sede de la Cumbre Mundial de la Economía Verde, en la que quedó claro que no hay una discusión de hacia dónde ir, sino a qué velocidad moverse. Cuando digo que implica repensar la economía, es porque gran parte de los productos y servicios que consumimos están asociados a la industria petrolera; se requiere apostar a la economía circular, a la bioeconomía, a la sustentabilidad energética e hídrica. La Argentina tiene todos los recursos para insertarse en un mercado internacional cada vez más exigente, no sólo desde las regulaciones, sino porque los consumidores cada vez hacen una presión mayor por una trazabilidad de la huella de carbono, de la hídrica. Córdoba ha desarrollado aspectos fuertes alrededor de estos sectores”.

Belén Daghero, gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo Sostenible de Holcim

Más que mitigación. Belén Daghero, de Holcim, detalló las estrategias de la compañía en los cuatro verticales que definió bajo el paraguas de la sostenibilidad. (Javier Ferreyra/La Voz)
Más que mitigación. Belén Daghero, de Holcim, detalló las estrategias de la compañía en los cuatro verticales que definió bajo el paraguas de la sostenibilidad. (Javier Ferreyra/La Voz)

“Tenemos un plan de sostenibilidad que lleva más de 10 años sobre cuatro pilares: el cambio climático (¿cómo hacemos para reducir CO2?); economía circular (Geocycle procesa residuos sólidos); agua y naturaleza, y desarrollo con personas. Todo lo que tiene que ver con la sustentabilidad está dentro de la compañía: fabricamos productos sustentables; hace dos años hay un equipo de ‘descarbonización’ dedicado a evaluar los proyectos para disminuir la huella de carbono, que la medimos desde 2019, y desde entonces cayó 7%. En los dos últimos años también medimos la huella hídrica y rehabilitamos los lugares donde trabajamos. Ya llevamos este año una reforestación con ocho mil árboles en todo el país. Todos quienes trabajamos en Holcim lo hacemos en pos de la sostenibilidad”.

Diego Sabat, director de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Grupo Libertad

Datos y cultura. Diego Sabat, de Grupo Libertad, explicó el anclaje en el análisis de datos y el cambio cultural para permear la visión de sustentabilidad en la compañía y su cadena de valor.
Datos y cultura. Diego Sabat, de Grupo Libertad, explicó el anclaje en el análisis de datos y el cambio cultural para permear la visión de sustentabilidad en la compañía y su cadena de valor.

“Partimos del principio de que somos responsables de los impactos que generamos y tratamos de que sean positivos. En 2017 trazamos iniciativas en las que confluyen las energías sostenibles con el compromiso con el cambio climático. Comenzamos con un programa de eficiencia energética basado en análisis de datos, analizamos pormenorizadamente el consumo y trazamos el plan. Somos la primera cadena de retail del país que certificamos ISO 50.001 y la primera compañía argentina reconocida con un premio global de eficiencia energética. El programa es transversal a todos. También intervenimos en una cadena de economía circular; nuestro principal residuo es el orgánico y comenzamos a llevarlo a Terra (un emprendimiento externo), y estamos generando compostaje que vamos a vender. Un ejemplo claro de circularidad”.

María Constanza Ferrer, gerente de Sustentabilidad de Telecom Argentina

Reputación. María Constanza Ferrer, de Telecom, contó cómo la compañía ha adherido de protocolos globales y a plataformas para publicar susu acciones y el impacto de éstas en sus negocios. (Javier Ferreyra/La Voz)
Reputación. María Constanza Ferrer, de Telecom, contó cómo la compañía ha adherido de protocolos globales y a plataformas para publicar susu acciones y el impacto de éstas en sus negocios. (Javier Ferreyra/La Voz)

“La empresa está atravesando un gran proceso de transformación, estamos encaminados a ser una compañía de tecnología, y la sostenibilidad es un atributo inherente al cambio y la forma parte de nuestro ADN. Hace 15 años que la sostenibilidad está incorporada a nuestra dinámica. Por ejemplo, buscamos que nuestra propuesta de valor mejore la calidad de vida de la comunidad, mejorar la capacidad de uso, desarrollamos habilidades digitales. En lo ambiental, medimos la huella de carbono cada año, buscamos eficientizar el uso energético en nuestras operaciones; para la red móvil, por ejemplo, tenemos 21 sitios que se abastecen con energía híbrida. En paralelo al plan de mitigación, estamos avanzando en la compra de energía renovable, tenemos dos acuerdos firmados con generadores locales y estamos avanzando para abastecernos al 50% (de la demanda) en 2030″.

Francisco Achával, director de Operaciones y Logística de Grido

Impacto social. Francisco Achával, de Grido, lidera el programa de heladerías sociales de la compañía, que apunta a multiplicar efectos a través de emprendedores y autoempleo. (Javier Ferreyra/La Voz)
Impacto social. Francisco Achával, de Grido, lidera el programa de heladerías sociales de la compañía, que apunta a multiplicar efectos a través de emprendedores y autoempleo. (Javier Ferreyra/La Voz)

“En 2019 comenzó el programa de las heladerías sociales; teníamos la intención de llegar con nuestro producto a los barrios más carenciados. Se nos ocurrió ofrecerles la posibilidad de montarles una heladería en su domicilio, que la atendieran con su núcleo familiar. El 80% de las mil heladerías sociales están a cargo de mujeres amas de casa que pueden cumplir los dos roles; se fueron capacitando en diferentes áreas porque querían revalorizarse como personas, además de generar un ingreso. En materia de economía circular, de 1,6 millones de kilos de residuos sólidos urbanos que generamos, recuperamos el 70% mediante el reciclado en 34 productos. A través de toda la cadena de comercialización, estamos por cambiar todo a envases de plástico termoformado en vez de inyectado, y hemos desarrollado otros en cartulina 100% biodegradable para dejar de usar el telgopor”.