El cierre de la histórica fábrica de ropa interior Cocot y Dufour sacudió al barrio porteño de Parque Chas y volvió a encender las alarmas sobre la situación del empleo industrial en la Argentina. La planta dejó de operar y 140 trabajadores quedaron en la calle, en medio de un escenario económico complejo y reclamos laborales acumulados, según El Bonaerense.

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La empresa argumentó que la decisión responde a una situación financiera que comprometía la sustentabilidad del negocio. Sin embargo, empleados y organizaciones sindicales señalaron que la fábrica mantenía turnos continuos y que el cierre se comunicó de forma sorpresiva, pese a que la actividad productiva seguía en marcha.

Protestas y denuncias por sueldos impagos
Tras el anuncio, los trabajadores realizaron cortes de calle frente a la planta y protagonizaron momentos de tensión con representantes de Recursos Humanos. Entre los principales reclamos figuran presuntas irregularidades en el pago de haberes.
Según denunciaron, los sueldos, aguinaldos y vacaciones se abonaban en cuotas, sin fechas claras y de manera arbitraria. También cuestionaron el nivel salarial: empleados aseguraron que, con jornadas de nueve horas, los ingresos no superaban los 700 mil pesos mensuales.
Además, en los últimos meses la firma habría promovido retiros voluntarios. De acuerdo con testimonios de operarios, las propuestas incluían el pago del 50% de lo que correspondía por indemnización, lo que generó malestar y rechazo entre parte del personal.
De 500 empleados a 140: crónica de un declive
La fábrica llegó a emplear hasta 500 trabajadores en sus años de mayor actividad. Sin embargo, el proceso de reducción de personal fue sostenido. A fines del año pasado se registraron más de 100 despidos, lo que ya había provocado movilizaciones y advertencias sindicales sobre la continuidad de la planta.


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El cierre definitivo se produce en un contexto de crisis para el sector textil, uno de los más afectados por la caída del consumo, el aumento de costos, y la apertura de importaciones.
