Un importante robo de cables y una serie de actos vandálicos provocaron graves daños en la Plaza Costanera Eduardo Arrabal de Puerto Iguazú durante el último fin de semana. El hecho afectó especialmente al sector de juegos infantiles y dejó fuera de servicio parte del sistema de alumbrado público de uno de los espacios recreativos más concurridos de la ciudad.
Según informaron desde el municipio, personas aún no identificadas sustrajeron entre 100 y 150 metros de cable conductor y además ocasionaron destrozos en unas 30 farolas instaladas en el paseo costero.
El responsable de la Dirección de Políticas Públicas, Andrés Lichowski, explicó que los delincuentes actuaron sobre la infraestructura eléctrica de manera violenta, generando importantes daños materiales. En algunos sectores retiraron por completo los cables a través de las cañerías subterráneas, mientras que en otros cortaron tramos específicos de entre 10 y 20 centímetros, dejando inutilizada gran parte de la red de iluminación de la zona alta de la costanera.
Trabajos de reparación en marcha
Tras detectarse los daños, cuadrillas municipales comenzaron con las tareas de diagnóstico y reparación de las instalaciones afectadas. Los trabajos incluyen zanjeo, reposición de cables, reconexiones y verificaciones de seguridad para restablecer el servicio.
Desde el área técnica estiman que las labores se extenderán durante los próximos días, con el objetivo de normalizar el funcionamiento del alumbrado en el transcurso de la semana.
Lichowski lamentó el ataque contra la infraestructura pública y sostuvo que este tipo de hechos perjudican directamente a las familias y a los niños que utilizan diariamente el espacio recreativo.
Piden mayor compromiso ciudadano
Las autoridades locales también hicieron un llamado a la comunidad para colaborar en el cuidado de los espacios públicos y denunciar cualquier situación sospechosa.
Si bien algunos usuarios advirtieron que el sistema lumínico permanecía apagado tras el fin de semana, no se registraron reportes sobre movimientos extraños o personas manipulando las instalaciones en el momento en que se produjo el robo.
Por ello, desde el municipio solicitaron a los vecinos que, ante cualquier actividad sospechosa relacionada con el alumbrado público o el mobiliario urbano, se comuniquen de inmediato con la Policía a través de la línea de emergencias 101.
El episodio vuelve a poner en evidencia el impacto que tienen los robos de cables y los actos de vandalismo sobre la infraestructura urbana, generando costos adicionales para el Estado y afectando servicios esenciales para la comunidad.