La familia Peralta Destefano, oriunda de Mar del Plata, fue reconocida como la visitante número un millón que llegó este año al Parque Nacional Iguazú para conocer las Cataratas, uno de los principales atractivos turísticos de la provincia y una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo.
El dato fue celebrado por las autoridades provinciales como una muestra del interés que mantiene Misiones como destino turístico. Sin embargo, Arrúa planteó que el análisis de la actividad debe contemplar otros indicadores además del número de visitantes.
Menor consumo y estadías más cortas
Según explicó el ministro, el turismo atraviesa un escenario complejo como consecuencia de la situación económica y de las políticas nacionales. En ese contexto, identificó cambios en los hábitos de los viajeros que impactan directamente sobre los ingresos del sector.
Entre las principales modificaciones se encuentran la reducción del consumo, estadías más cortas y un menor gasto promedio durante las visitas. Esta situación repercute sobre hoteles, restaurantes, excursiones, comercios y otros servicios vinculados con la actividad turística.
La reducción de los días de permanencia también genera un efecto sobre toda la cadena productiva. Un turista que permanece menos tiempo en el destino demanda menos noches de alojamiento y reduce el consumo de gastronomía, excursiones y actividades recreativas, lo que termina afectando a distintos prestadores.
De esta manera, el millón de visitantes alcanzado por el Parque Nacional Iguazú representa un dato positivo en materia de movimiento turístico, pero no refleja por sí solo la situación económica que atraviesa el sector.
El escenario plantea así una diferencia entre cantidad de turistas y nivel de actividad económica, en un contexto en el que los prestadores enfrentan una demanda más cautelosa y visitantes que ajustan sus gastos y reducen la duración de sus viajes.