La denunciante es Karla Morínigo, quien realizó un descargo vía redes sociales. Había dejado el inmueble al cuidado de su amiga y ésta decidió venderla.


Hace poco menos de un año, Karla Morínigo le dejó las llaves de su casa a una amiga para que se la cuidara. Lucila, la amiga en cuestión, decidió vender el inmueble que había quedado a su cargo. Ahora la dueña de la propiedad intenta recuperar la vivienda e intenta establecer qué fue lo que sucedió.

El hecho sucedió en noviembre de 2018. La denuncia por parte de Morínigo fue realizada en la Seccional n°4 donde, tras relatar lo que le había ocurrido, formalizaron su acusación. Sin embargo, el panorama dio un giro inesperado ya que, el mes pasado, Karla se enteró de que la oficial de la comisaría que se encargó de redactar su denuncia era la flamante “nueva dueña” de su casa.

Según manifestó la víctima, el jefe de Tierras Diego Pimentel le informó que “un papel de rentas no era un título de propiedad” y que, además, las documentaciones con las que cuenta la denunciante alegan que es ella la titular del terreno. Luego de mantener este diálogo, se dirigió hasta el Juzgado de Instrucción n°3, pero según precisó se negaron a recibirla.

Fuente: LaVozDeCataratas




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